Todos tenemos una wishlist con asuntos viajeros pendientes que nos gustaría poder cumplir algún día. Que si conocer la Gran Muralla China, hacer puenting, dormir en el desierto, comer algún bichito, acampar ‘in the middle of nowhere’ o perderte en una isla… si eres un viajero inquieto de los que acaba un viaje y ya está pensando en el siguiente, te proponemos una serie de experiencias y deseos para añadir o tachar de tu lista. ¿Cuántos has vivido ya?

experiencias viajeras muchoviaje1. Hacer un road trip ( o varios)

Todo el mundo debería vivir un road trip al menos una vez en la vida y darle sentido a la expresión ‘carretera y manta’. Un viaje de este tipo es una aventura asegurada memorable y llena de anécdotas sin planes preestablecidos, sin límite de equipaje ni restricción de líquidos, en el que podrás cantar hasta desgañitarte, poner la música que quieras, conocer varios destinos de una vez y parar a comer donde te apetezca.

Road Trip muchoviajeCualquier ruta es válida: desde la mítica ruta 66 entre Chicago y Los Ángeles, las highlands escocesas o la costa Amalfitana italiana, hasta un road trip patrio por la cordillera cantábrica o por la costa de nuestra querida vecina portuguesa. Sólo tienes que llenar el maletero y preparar el GPS.

2. Probar algún bichito

Porque en algún momento hay que saciar esa curiosidad gastronómica que nos empuja a averiguar si ese ‘gusanito frito’ realmente sabe a pollo o ese saltamontes a gamba. No hay que pasarse de valiente pero tampoco hay que negarse en rotundo, puede que nos llevemos una grata sorpresa.

3. Viajar a algún lugar remoto

Muy lejano, desconocido…ese rincón del muno al otro lado del ecuador, en el otro hemisferio, cerca de los polos o al que llegarás después de atravesar varios husos horarios. Podría ser Nueva Zelanda, Groenlandia, el salvaje centro de Australia lejos de la civilización a los pies del Monte Uluru, o alguna isla perdida como Gili Island en Indonesia.

Nueva Zelanda Muchoviaje4. Acampar en un paraje idílico

Hay algo irresistiblemente mágico en dormir al aire libre, bajo la luz de las estrellas. Plantar tu tienda en un lugar sin permiso para envolverte en tu saco de dormir mientras oyes el silencio de la naturaleza es algo que hay que vivir y disfrutar al menos en una ocasión.

Tienda de campaña Muchoviaje5. Conocer algún paisaje sobrecogedor

Hay lugares a los que te asomas y la piel se pone de gallina. Lugares míticos y también místicos que parece que sólo existen en las guías pero que son reales y alcanzables. Hay cientos pero si tuviéramos que elegir nos quedaríamos con alguno de estos: el Machu-Pichu, el salar de Uyuni en Chile, la bahía de Halong en Vietnam, Katmandú mirando el Everest, la impresionante Beachy Head en Inglaterra, las montañas de Guilin en China o el templo de Borobudur en Jogjakarta, Indonesia.

Beachy Head, Inglaterra, Muchoviaje6. Bañarte en algún lugar que parezca una piscina

Por suerte nuestro planeta todavía está repleto de arenales paradisíacos de aguas cristalinas y turquesas donde remojarse y hacer realidad la típica estampa que parece que sólo existe en las revistas de viajes. Tulum en México, Maldivas, Mu Ko Ang Thong en Thailandia, la isla de San Blas en Panamá, Bahamas, las calas de Menorca (orgullo patrio) o el alucinante azul del mar en Zanzíbar.

Cala Macarella, Menorca7. Travesía por el desierto

A pesar de su condición árida, seca y de naturaleza muerta no hay un desierto igual a otro. Su belleza reside en las diferentes ondas de sus dunas provocadas por el viento y en el momento de la caída del sol cuando todo cambia de color. Es imprescindible realizar una ruta por algún desierto como el Sahara donde podréis conocer además a los touareg, o dormir en el considerado el desierto más bello del mundo Wadi Rum, en Jordania.

Ruta por el desierto8. Conocer la Gran Muralla China

Es una de las construcciones más impresionantes del mundo. Se calcula que tiene 21.196 kilómetros de largo mide de 6 a 7 metros de alto y de 4 a 5 metros de ancho. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987 y se construyó y reconstruyó desde el siglo V a.c y el siglo XVI. Es una auténtica pasada.

La Gran Muralla China9. Un viaje en tren (rail trip)

Hay pocas cosas tan mágicas como coger un tren y comenzar la lenta marcha hasta alcanzar la velocidad de crucero. La nostalgia y el romanticismo se unen al traqueteo del convoy sobre las vías que le confieren un encanto único. El transiberiano, la Ruta Qinghai-Tíbet en el ferrocarril más alto del mundo o el Maharaja’s Express por la India, pueden ser unas opciones increíbles para disfrutar al máximo de este mítico transporte.

Viaje en tren10. Hacer un safari

Quién no ha soñado alguna vez con ver a los tigres, leones, jirafas, cebras en su hábitat natural, a su libre albedrío rodeados de una naturaleza explosiva y única. Kenia, Tanzania, el Serengueti son lugares mágicos donde poder deleitarse con la vida salvaje de estos animales en libertad.

Safari, África11. Un viaje con el hotel a cuestas

Furgoneta, caravana o autocaravana, tú eliges, pero al menos una vez en la vida hay que prescindir de alojamientos fijos y viajar en modo caracol, con la casa a cuestas. Es una experiencia inigualable a la par que divertida y emocionante. Usar tu almohada favorita, despertarte o cocinar donde tú quieras, en definitiva, disfrutar de un hotel ambulante con tus propios lujos cotidianos.

Viaje en caravana¿Qué más añadiríais?

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