Es toda una osadía elaborar una lista de lugares imprescindibles en un país tan extenso, bello y fascinante como España pero después de un largo y acalorado debate, lleno de amores patrios, debilidades emocionales y razones varias nos hemos tomado la libertad de recopilar todos aquellos lugares que creemos que hay que visitar antes de irse de este mundo maravilloso. Es una combinación de hitos culturales y rincones naturales sin parangón ¿cuántos conocéis ya?

La Alhambra de Granada

La Sagrada Familia, Barcelona

Empezamos por la Sagrada Familia, monumento más visitado de España seguido del Museo del Prado y de la Alhambra de Granada. Es todo un icono de la Ciudad Condal, obra culmen del legado de Antonio Gaudí. Comenzó a construirse en 1882 pero debido a la muerte por accidente del arquitecto Gaudí nunca llegó a acabarse y todavía a día de hoy sigue en construcción. La herencia de Gaudí se puede encontrar por toda la ciudad, el Parque Güell, la casa Batlló pero sin duda, su obra maestra fue esta impresionante Basílica declarada Patrimonio de la Humanidad.

La Sagrada Familia, Barcelona

Dunas de Maspalomas, Gran Canaria

Al sur de la isla de Gran Canaria encontramos este extenso desierto de dunas con un océano Atlántico de fondo de un azul intenso. Declarado reserva natural especial, este espacio conforma un paisaje extraordinario y un oasis de tranquilidad en medio de la concurrida playa del ingés.

Dunas playa de Maspalomas, Gran Canaria

La Mezquita de Córdoba

Es uno de los monumentos más importantes de la arquitectura andalusí en España, junto con la Alhambra. Sus característicos arcos rayados son una de las estampas más icónicas y bellas de Andalucía. Fue, hasta la construcción de la mezquita azul de Estambul, la segunda mezquita más grande del mundo, por detrás de la de La Meca. Entrar en ella es conectar con el pasado y sentir la fusión del catolicismo y el islamismo en un perfecto equilibrio.

La Mezquita de Córdoba

Playa de las Catedrales, Lugo

Situada en la localidad de Ribadeo, en la provincia de Lugo, la Playa de las Catedrales es una auténtica maravilla de la naturaleza. Cuando baja la marea, pasear entre sus altos y arqueados riscos y contemplar las cuevas formadas por los movimientos del Cantábrico y la erosión del viento es un ejercicio sublime. Está considerada una de las playas más bellas de España.

Playa de Las Catedrales, Ribadeo, Lugo

Molinos de viento manchegos, Campo de Criptana, Castilla-La Mancha

La ruta de Don Quijote tiene entre sus paisajes más icónicos y bellos los famosos molinos de viento de los que Don Quijote huía en el libro de Cervantes. Como auténticos gigantes, este conjunto de diez molinos se erige en plena estepa manchega donde merece la pena acercarse para contemplar su arquitectura y la panorámica qu resulta del contraste de tonos blancos y ocres del campo.

Molino de Campo de Criptana, Ciudad Real

El Teide, Tenerife

Además de ser el pico más alto de España, con 3.718metros, el Teide y sus aledaños conforman en la isla de Tenerife un paisaje maravilloso. Puedes ver dos caras de este gigante volcánico dependiendo desde donde lo mires. Una cara más verde, con árboles y naturaleza viva en sus faldas o su verdadera cara deséritca y volcánica casi siempre con su pico adornado por un poco de nieve.

El Teide, Tenerife, Islas Canarias

Cala Macarella, Menorca

En la costa sur de Menorca encontramos una de las playas más bellas de la isla y del archipiélago balear, Cala Macarella. El intenso color azul turquesa de sus aguas impresiona y nada tiene que envidiar al Caribe. Un auténtico paraíso ‘made in Spain’.

Cala Macarella, Menorca

La Gran Vía de Madrid

El Broadway patrio de abre paso en la capital española desde la mítica plaza de Cibeles hasta la Plaza de España. En su recorrido se encuentran hitos tan famosos como el edificio Telefónica, el Metropolis, la plaza del Callao y el más representativo de la calle madrileña, el edificio del que cuelga el famoso cartel de neón de Schweppes. La Gran Vía hay que paseársela o simplemente sentarse en un banco y observar desde la barrera el ajetreo que no cesa en ningún momento. El atardecer es un buen momento para pasar por Gran Vía.

Gran Vía de Madrid

Ronda, Málaga

Esta vertiginosa localidad malagueña se sitúa literalmente al borde del abismo. Su asentamiento en una meseta cortada por un profundo cañón excavado por el río Guadalvir hace que los edificios de su centro histórcio se asomen a este acantilado creando un panorámica pintoresca.

Ronda, Málaga

Casco histórico de Cáceres

El centro histórico de Cáceres es una pequeña joya que recoge el legado del barroco, el renacimiento y el medievo siendo el tercer conjunto medieval mejor conservado de Europa. Pasear por sus calles empedradas es un auténtico y gustoso ejercicio de Historia del Arte encontrando casi en cada esquina un edificio o monumento destacado. La Plaza Mayor, la Concatedral de Santa María o la Iglesia de San Juan Bautista, son solo algunos de los hitos arquitectónicos que se pueden encontrar.

Caceres, Extremadura, España

Las Médulas, León

Las Médulas, situadas en la comarca de El Bierzo, en León son ahora un paraje natural espectacular herencia de unas antiguas minas de oro del Imperio Romano. El paso de los siglos ha ido moldeando este lugar dando como resultado un paisaje de arenas rojizas y vegetación conformada por castaños y robles peculiar y muy bello. La erosión y las excavaciones de la tierra han dado lugar a formas subterráneas, riscos y vertiginosos barrancos que se pueden recorrer en una rutas especiales. Se considera un “paisaje cultural” y se le ha denominado “Parque Cultural”.

Las Médulas, comarca de El Bierzo, León

Plaza Mayor de Salamanca

Y continuando en Castilla y León llegamos a una de las plazas más bellas y espectaculares de España, la Plaza Mayor de Salamanca. Punto de encuentro de salmantinos, visitantes e incluso escenario de películas, esta plaza es una oda al estilo barroco obra del arquitecto Alberto Churriguera. Miguel de Unamuno, que realizaba a diario su tertulia en el Café Novelty, la definió a la perfección: “Es un cuadrilátero. Irregular, pero asombrosamente armónico”. Tomarse ‘algo’ en una de sus terrazas es una auténtica gozada (de noche es espectacular).

Plaza Mayor de Salamanca, Castilla y León

Playa de Cofete, Fuerteventura

Fuerteventura en conjunto es un paraíso donde sorprendentemente se disfruta de la aridez. Todas las playas de la isla son maravillosas pero si hay que conocer una esa es Cofete, probablemente la playa más salvaje y aislada de toda la geografía española. Aquí los protagonistas son el viento, el silencio y la sensación de ser el dueño de este extenso paraje. Naturaleza a lo grande.

Playa de Cofete, Fuerteventura

La Alhambra de Granada

Es una de las reinas de esta lista de imprescindibles. Obra maestra donde las haya e icono patrio por antonomasia la Alhambra de ‘Graná’ es uno de los monumentos más visitados de España y uno de los más bellos. Además de su exquisita arquitectura andalusí, la Alhambra destaca por su perfecta localización que hace del conjunto un paisaje extraordinario.

La Alhambra de Granada, España

Es Vedrá, Ibiza

El islote de Es Vedrá, en la isla pitiusa de Ibiza, es mágico, en el sentido pleno de la palabra. Este lugar cuenta con cientos de leyendas que hablan del magnetismo y energía del peñasco que incluso ha avistado ovnis y silenciado el radar de los barcos que por allí han pasado. Es un lugar idílico para observar desde Cala D’Hort, la playa cuyo telón de fondo es el risco.

Islote de Es Vedra, Ibiza

Plaza de España de Sevilla

La Plaza de España de Sevilla es un emblema para la ciudad y uno de los lugares más espectaculares, aunque toda Sevilla es una maravilla. Construída para la Exposición Iberoamericana de 1929 tiene forma de media luna y en los bancos que bordean toda la plaza se representan con azulejos todas las provincias españolas. Es junto a la Giralda y la Torre del Oro uno de los lugares más visitados de Sevilla con el aliciente del Parque de María Luisa como anfitrión del paseo.

Plaza de España de Sevilla, Andalucía

Cudillero, Asturias

A orillas del Cantábrico asturiano encontramos esta pequeña villa pesquera donde huele a mar y se respira tranquilidad. Su perfil de casas de colores, que recuerdan a los pueblos de la Costa Amalfitana italiana, conforman un paisaje idílico perfecto.

Cudillero, Asturias

Acueducto de Segovia

Si te hablan de Segovia probablemente la primera imagen que se te venga a la cabeza sea su monumental acueducto romano que te recibe cuando llegas a la ciudad como si llevara ahí 5 minutos (la segunda imagen puede que sean los judiones o el cochinillo…). Sus 166 arcos y sus 28 metros de altura a día de hoy hacen su función de canal conductor de agua.

Acueducto de Segovia

Albarracín, Teruel

Situado en un montículo presidido por los Montes Universales de Teruel, Albarracín con su color tierra rojiza y su muralla del siglo X no sólo conforma una estampa singular y encantadora sino que su interior es aún más impresionante con sus estrechas calles empinadas, sus plazas y su arquitectura popular.

Albarracin, Teruel

Selva de Irati, Navarra

Entre los valles de Aezkoa y Salazar encontramos la Selva de Irati, uno de los hayedos más extensos y más bellos de Europa. Sobre todo en Otoño es un espectáculo pasear entre sus árboles y pisar caminar por la alfombre de hojas secas de color granate que cubre toda su extensión. Es un paraje bellísimo que bien merece una visita.

Selva de Irati, Navarra
Foto de Miguel Ángel García

Cadaqués, Girona

Hay que recorrer unas cuantas curvas hasta girar la última y encontrarse este precioso pueblo blanco de ventanas azules con sus barcas flotando en el Mediterráneo. Lugar de veraneo de Dalí, Cadaqués goza de un encanto extraordinario con atardeceres de ensueño en su paseo marítimo, con calas aisladas y una vida apacible cerca del cabo de Creus.

Cadaqués, Costa Brava, Girona

Museo Guggenheim, Bilbao

Este impresionante edificio curvilíneo de acero con su perro jardín y su araña que parece que ha pasado por la maquina de ‘Cariño he agrandado al niño’ es uno de los iconos de la ciudad de Bilbao. Inaugurado en el año 97 desde entonces recibe alrededor de un millón de visitantes al año y tanto su exterior como sus salas interiores de acero, cristal y pierda no dejan a nadie indiferente.

Museo Guggenheim, Bilbao, País Vasco
Foto de Phillip Maiwald

Santiago de Compostela, A Coruña

La plaza del Obradoiro presidida por la imponente Catedral de Santiago son la meta de un largo camino de esfuerzo y penitencia. La localidad gallega puede presumir de tener una de las catedrales de estilo barroco más bellas de España que deja sin palabras a peregrinos y visitantes que hasta allí se acercan.

Catedral de Santiago de Compostela, A Coruña

Los lagos de Covadonga, Asturias

En pleno Parque de los Picos de Europa medio escondidos entre praderas y vacas en lo alto de la montaña encontramos un paraje natural que emociona representado por los lagos de Enoi y Ercina. Hay que añadir a esta explosión de naturaleza rural la pequeña Ermita de Covadonga incrustada en la piedra y la basílica del mismo nombre que conforman el inicio del camino de ascenso hacia los lagos, un lugar además con un componente épico histórico ya que allí Don Pelayo se resistió a los musulmanes y dio comienzo a la Reconquista, allá por el año 722.

Lagos de Covadonga, Asturias

Teatro Romano de Mérida, Badajoz, Extremadura

Mérida es una ciudad que respira cultura por todos sus poros. En ella conviven el pasado y el presente y su conjunto arqueológico es uno de los mayores exponentes de la herencia romana en España, Patrimonio de la Humanidad. En su Teatro Romano revive cada verano el teatro clásico más auténtico. Arquitectónicamente cumple todos los cánones de las construcciones de aquella época con un estado de conservación envidiable. Columnas de orden Corintio, graderío escalonado y una acústica que ya quisieran muchos festivales de música, este teatro es una obra maestra para visitar y disfrutar en cualquier momento del año.

Teatro romano de Mérida, Badajos, Extremadura

Sabemos que faltan infinidad de lugares ¿cual añadiríais?

5 Comentarios

  1. Pequeña y encantadora. Respirando románico en cada rincón, sobre todo en las iglesias de santo Domingo y san Juan de Rabanera. Pero no hay que dejar atrás el claustro de san Juan de Duero (con sus cuatro hileras diferentes de arcos), la concatedral de san Pedro o la ermita de san Saturio, excavada en la roca.

  2. ¡Genial publicación, está fenomenal!
    En cuanto a lugares a añadir… ¡muchísimos!: La Sinagoga, la Plaza y Posada del Potro, la Capilla de San Bartolomé, las Caballerizas Reales (donde, además hay un precioso espectáculo ecuestre de forma permanente), los Baños del Alcázar Califal, el Museo de Julio Romero de Torres, el de Bellas Artes, el Arqueológico, las Ermitas, la Torre de la Calahorra, la Casa de Sefarad, la Casa de las Cabezas, la Casa Andalusí…. y muuucho más!, ¡vamos, que habéis visto sólo el principio, así que aquí os esperamos de vuelta!

    ¡Ah!, y el Alcázar también se visita por la noche porque hay un espectáculo de agua, luz y sonido en sus maravillosos jardines. Todo esto sin contar con un amplio abanico de planes superdiversos para hacer.

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