Podría decirse que son ciudades salidas de un cuento, ciudades en las que si cierras los ojos y los vuelves a abrir debes pellizcarte para comprobar que no estás soñando. El viejo continente posee urbes que son verdaderas joyas arquitectónicas de una belleza pasmosa.

Recorrer sus calles o simplemente pararse a observar el paisaje son suficientes para disfrutar de su encanto. A menos de tres horas en avión y algunas incluso accesibles en coche o tren, estas ciudades de ensueño merecen ser visitadas al menos una vez en la vida.

(Que me perdonen París, Roma o Venecia por no citarlas, su belleza es de sobras conocida por ello en esta ocasión les toca a otras)

Palazzo Vecchio, Florencia, Italia.

Budapest (Hungría)

Asomada a las ‘no azules’ aguas del Danubio, la capital húngara está considerada una de las más bellas del mundo. Es una ciudad para perderse visitando sus emblemáticos edificios y monumentos, muchos de ellos declarados Patrimonio de la Humanidad, y recorriendo las terrazas y bares a orillas del Danubio donde confluyen arte, música y vanguardia. El tranvía 2 es una buenísima opción para hacer un bonito recorrido por la ribera del río. Budapest es además la ciudad de los balnearios. Cientos de termas y pozas de aguas medicinales se esconden bajo la ciudad y son un plan sensacional para pasar una tarde relajada y tranquila.

Parlamento de Budapest, Hungría

Brujas (Bélgica)

Al igual que se dice de Amsterdam y Estocolmo, Brujas es conocida como la ‘Venecia del Norte’. Numerosos canales recorren esta pequeña ciudad bajo la mirada de sus hermosas casitas que parecen verdaderamente sacadas de un cuento. Un paseo en barco es una de las mejores maneras de disfrutar de la ciudad con unas vistas maravillosas.

El canal que une la Plaza Burg con la Iglesia de Nuestra Señora es probablemente uno de los más bellos del mundo. En tierra firme, su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 2000, es precioso. La Plaza Mayor, la Plaza Bung o el Groeningemuseum son algunos de los lugares más emblemáticos que podéis visitar. Y algo imperiosamente necesario que debéis hacer: comer chocolate. En Brujas el chocolate alcanza casi la perfección y en infinidad de restaurantes puedes degustarlo en menús donde es uno de los ingredientes principales.

Rozenhoedkaai, Brujas, Bélgica

Lucerna (Suiza)

Situada en el centro de Suiza, Lucerna es la ciudad de los puentes de madera, el lugar donde durante años Wagner compuso parte de su obra y la ciudad donde la música clásica cobra vida.  Se levanta a orillas del lago de los Cuatro Cantones y sus puentes cruzan el río Reuss de forma irregular creando una estampa de gran belleza. El más conocido y visitado es Kapellbrücke, el puente de madera más antiguo de Europa. A mitad de recorrido está presidido por la Torre del Agua, uno de los símbolos de la ciudad. En primavera las flores plagan las barandillas del puente lo que lo hace aún más espectacular.

Otro icono importante de Lucerna es el auditorio KKL, obra del arquitecto Jean Nouvel. Cuenta con una ubicación privilegiada, en la unión del lago con el centro histórico, y su acústica está considerada la mejor del mundo. También es de interés la casa de Wagner, el monumento al León de Lucerna y por supuesto las vistas del lago desde cualquier punto de la ciudad.

Lucerna, Suiza

Praga (República Checa)

Situada en el corazón de Europa, Praga es la ciudad de las mil caras donde además de la majestuosidad de su arquitectura, existen infinidad de rincones donde antigüedad y vanguardia se unen. Es una ciudad para disfrutar despacio y para repetir una y mil veces. En los barrios Hradčany, Malá Strana, Staré Město y Nové Město, pertenecientes al casco antiguo,  se concentran la mayor parte de sus atractivos turísticos. El Reloj astronómico Orloj, el más antiguo de Europa, la Iglesia de Týn, con sus dos espectaculares torres, el famoso Puente Carlos, la Casa Danzante o la catedral de San Vito, son algunos de esos lugares de visita obligada.

Pero, aparte de los concurridos barrios turísticos, no se pueden perder de vista los distritos de Zizkov, Praga 7, Karlin y Vinohrady donde se puede disfrutar de la Praga más dinámica y moderna. La torre de televisión de Zizkov, el Museo DOX o el mercadillo Holesovicka Trznice, paraíso de los amantes de objetos kitsch, son algunos de los sitios dignos de ser visitados.

Praga

Dubrovnik (Croacia)

Ahora escenario de una de las serie de éxito, ‘Juego de Tronos’, Dubrovnik es una joya engarzada en una muralla. El asedio sufrido durante la guerra de Yugoslavia dejó esta bonita ciudad a orillas del Adriático totalmente desolada pero su reconstrucción ha sido espectacular y ahora por fin vive momentos de esplendor. Sus calles adoquinadas y sus edificios colgados de su muralla son puro arte medieval.

Desde cualquier recoveco o saliente puedes contemplar unas vistas maravillosas del azulado y brillante Adriático o bien disfrutar de un refresco en cualquiera de los balcones que encuentras bordeando la fortaleza. Sólo comenzando a caminar por su vía principal, Stradun, ya te da pistas de la maravilla antigua que te vas a encontrar.

Dubrovnik, Croacia

Oporto (Portugal)

Es la “Capital del Norte” portugués,  cuna del famoso vino Oporto y ciudad que se despide del río Duero antes de que se una al mar. Sus puentes son algunas de sus joyas, fechados en distintas épocas y de diferentes estilos arquitectónicos, que le confieren una gran belleza. Su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad, acoge algunos de los máximos tesoros de la escalonada ciudad. Sus cuestas, aunque empinadas, son parte de su encanto junto a sus adoquinadas calles, sus tejados rojos y sus azulejos que hablan por sí solos.

Oporto hay que pasearla y por el camino toparse con la Torre Dos Clérigos, donde se encuentran las mejores vistas, la Librería Lello e Irmao, considerada la tercera más bella del mundo, la peatonal Rúa de Cedofeita, para amantes de las compras y la espectacular estación de trenes Sao Bento, cuyo hall cuenta con más de 20.000 azulejos. Por supuesto, no te puedes ir sin tomarte un vino Oporto en la zona del río conocida como Cais de la Ribera.

Oporto, Portugal

Florencia (Italia)

Qué decir de Florencia…no hay adjetivos suficientes para definir una ciudad donde el arte lo copa todo, donde se respira Renacimiento en cada esquina y donde piazzas, museos, palazzos  y puentes conforman una panorámica extraordinaria.

Los lugares que visitar en Florencia son infinitos. La bici podría ser un buen vehículo para recorrer los diferentes barrios y cruzar los puentes más bellos sobre el río Arno. El Ponte Vecchio, el más antiguo de Europa, es una de las joyas de la ciudad junto con el de la Santa Trinita, considerado el más bonito de Florencia. La Piazza de la Signiora presidida por el Palazzo Vecchio es otro de los monumentales lugares de Florencia sin olvidarnos de la espectacular catedral Santa María del Fiore, obra gótica por excelencia y cuya cúpula es unos de los iconos de la ciudad italiana.

Puente Vecchio, Florencia, Italia.

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