El verano ha comenzado y con él, se presenta una agenda interminable de festivales para los que hay que ir preparándose con mucha fuerza y energía. Por lo pronto, para ir abriendo boca, estuvimos en el Festival Neox Rocks saltando y bailando a ritmo de Offspring, Izal o Marky Ramone. Nos lo pasamos tan bien que ya nos hemos apuntado a dos citas más: Motorsound y David Guetta. Casi no hay fin de semana en el que no haya un festival de música irresistible.

Para sobrevivir a estas intensas jornadas hay que tener en cuenta una serie de factores muy importantes a los que hay que enfrentarse si no quieres que tu cita musical, por la que llevas esperando tanto tiempo, se convierta en un infierno en el que pierdes a tus amigos, oyes la música de lejos o no llegas a escuchar a tu grupo favorito.

Festivales de Verano

Si eres de los que coleccionan pulseras de festivales sabrás que en estos eventos te ocurren cosas de lo más variopintas. Hay ciertas verdades universales comunes a la mayoría de estas multitudinarias sesiones musicales por ello, tenerlas presentes nunca estará de más.

Ubicación de la cita musical
La localización del festival será determinante para la toma de decisiones. De la ubicación dependerán la gran mayoría de detalles para la preparación previa. Ropa, alojamiento, transporte, compañía…No es lo mismo ir a la playa que a un recinto ferial cerrado, que descender un río en piragua a ritmo de mezclas o más fuerte aún, que la celebración sea en medio de un desierto en Huesca. Además, si se planifica con algo de antelación se puede aprovechar la ocasión para hacer planes extra en los aledaños del recinto.

La Música
Hay que ir preparado para escuchar mucha música de lejos. Posicionarse estratégicamente cerca de la primera fila antes del concierto no es fácil y más cuando hay cientos de actividades entretenidas para hacer en el recinto del evento como puenting desde una grúa, coches de choque, comerte una pizza o lo más divertido de todo: encontrar a tus amigos.

Los Amigos
Sin duda son lo mejor de los festivales. Ya sean los tuyos propios, los que te encuentras que no veías desde el colegio y sobre todo, los que te haces nuevos. No hay festival del que vuelvas sin amigos nuevos, de los de ‘para siempre’ por supuesto. Porque estos eventos unen mucho. Has de prepararte para pasar largo rato sólo. O bien, para no ver a un mienbro de tu grupo de amigos en horas. No pasa nada, nadie estará ‘solo’. Nueve de cada diez asistentes a un festival pierde a sus amigos al menos una hora en toda la noche. Así, el reencuentro es extraordinario. Sobre todo cuando te encuentras a tu amigo con ‘otros’ como uno más.

Indumentaria
Bueno, esto es casi más difícil que planear el viaje o la noche. El equilibrio entre comodidad e ir ‘a la última’ es casi imposible en estas ocasiones. Prohibidas las sandalias y las chanclas. Si no quieres volver con las falanges amputadas o sin uñas, de los pisotones. Añadiría una pequeña mochila al atuendo, pero no de decoración, no, si no para llevar un chubasquero, sudadera, las gafas de sol o unos kleenex, nunca se sabe…

Camping
Si vas a un camping sabes que te tocará estar como en la playa de Benidorm en pleno agosto ¿no?. Tienda con tienda vivirás algunos de los mejores (y los peores) momentos de tu fin de semana festivalero. Fundamental coger sombra y no situarse en la puerta de los servicios. Aunque existe un nuevo concepto conocido como glamping, no es el caso. Aunque quieras, en estos saraos todo el glamour está perdido desde el mismo momento en el que te pones las chanclas para ducharte. No olvidéis una almohada.

No Camping (para los que piensan que el camping estaba muy bien cuando tenían 20 años)
Era divertido compartir metro cuadrado con personas desconocidas y acabar ‘durmiendo’ todos con todos mientras el sol pegaba fuerte a primera hora de la mañana. Pero ya no. Los años pasan y el cuerpo te pide cada vez más comodidad y sobre todo una cama después de estar 12 horas pegando botes. Reservar un hostal o un hotel es una de las decisiones más sabias que puedes tomar, además súper asequibles.

El Móvil
Se te puede olvidar lo que sea. Las lentillas, el cepillo de dientes, ¡la entrada! pero el móvil no, nunca. Es la noche o el fin de semana de las fotos, los videos, los selfies, instagram…y por supuesto tu vía de salvación en caso de soledad máxima. ¡Ojo! La batería se te acabará un minuto antes de que pierdas a tus amigos. Ley de Murphy.

Ligar
Esta parte es como la de los amigos de festival, los lazos son muy fuertes e intensos tanto que crees que son para siempre. Porque repito: estos eventos unen mucho y mola tanto lo que compartes que no habrá nada que os separe (hasta que quedéis un tiempo después del festival y veais que tenéis en común lo que un huevo a una castaña).

Bailar
Otra cosa no pero bailar y…saltar que no falte. Da igual lo que haya debajo de tus pies o cómo de protegidos los lleves. Bailarás hasta morir (de agujetas) y si no, ese festival ha sido un fracaso.

Comer
Esto es algo que nunca se sabe cuando ocurrirá. Asegúrate de que puedes salir del recinto en algún momento o bien ve con el estómago bien lleno para aguantar unas cuantas horas sin ingerir nada. La comida que sirven en el festival tiene una característica universal: da igual que sea pizza, bocata o perrito, todo sabe igual.

2 Comentarios

  1. “La comida que sirven en el festival tiene una característica universal: da igual que sea pizza, bocata o perrito, todo sabe igual” Una verdad como un templo, jajajaja. Yo añadiría que aunque hayas comido bien fuera, siempre tienes hambre dentro

Dejar una respuesta