El otoño, esa época de transición entre la despedida del verano y la bienvenida del invierno, inunda con sus colores ocres, anaranjados, amarillos y rojizos miles de rincones creando paisajes irrepetibles en otra estación del año. Es momento de sofá y manta, de pequeñas escapadas rurales, de setas y castañas, de hojas secas, de un buen puchero al calor de las brasas y de un sin fin de planes que sólo ocurren en esta estación. ¿Te apuntas?

Bosque en otoño

1. Ciudades que se transforman

Las ciudades se transforman en otoño. La luz tenue y cálida y las tonalidades ocres se proyectan en edificios y avenidas y un manto de hojas secas cubre calles, parques y jardines.

Central Park, Nueva York

Tirando la casa por la venta, Nueva York o Japón son algunos de los destinos idóneos para conocer en esta estación. La ciudad de los rascacielos es una maravilla en otoño tiñéndose de colores caldera. Japón por su parte, vive ahora el cambio de la hoja que pasa del verde al morado, una auténtica pasada.

Castillo de Himeji, Japón

Sin irnos tan lejos, ciudades europeas como París, Londres o Roma o españolas como Madrid, Granada o Sevilla ven como su paisaje cambia con la caída de la hoja y pasear por sus calles y parques se convierte en un ejercicio sublime.

La Alhambra de Granada, España

2. Playas desiertas

Aunque las medias tupidas, los jerseys y los abrigos acechen, aún hay rincones playeros de los que disfrutar con unas temperaturas suaves, un mar en calma y un silencio cómodo y deseable. Costas como las de Ibiza, Formentera, Asturias o Galicia son ideales para disfrutar de la bonita luz del otoño. Pero sin duda, sorprenden las poblaciones de la costa levantina donde se encuentran las playas vacías, los chiringuitos y restaurantes con precios de este mundo y la paella y la sepia servidas sin prisas y con cariño.

Playa de Gandía, Valencia

3. Ir a por setas

Esas pequeñas delicatessen que se reproducen en serie en cuanto caen las primeras gotas otoñales se han convertido en la excusa perfecta para hacer una excursión de un día o de un fin de semana en busca de ellas. Además de deleitarnos con su sabor en la mesa, ir a coger setas se ha convertido en la excusa perfecta para escaparse de excursión un día o un fin de semana y disfrutar de la búsqueda, del aire puro y del paisaje. Hay algunos puntos estratégicos para encontrar estas pequeñas delicatessen como el Valle de Ultzama en Navarra, la Serranía de Cuenca o El Valle en Soria.

Setas en otoño

4. Auroras boreales

El otoño además de ocres nos trae uno de los fenómenos naturales más bellos que ocurren en nuestro planeta, las auroras boreales. Noruega, Finlandia, Islandia son protagonistas en esta época de los espectaculares reflejos de colores que al llegar la noche inundan los cielos árticos. Es un auténtico delirio digno de ser visto.

Auroras Boreales, Noruega

5. La paleta de colores del bosque

Antes de que se caigan todas las hojas, los diferentes colores que tiñen los bosques en otoño son un auténtico delirio para la vista. Pasear entre los arboles sintiendo el crujido de las hojas bajo los pies es algo que hay que hacer al menos una vez antes de que se acabe la estación el 21 de diciembre. Podéis animaros por conocer la espectacular Selva de Irati en Navarra, la Selva Negra en Alemania o el Bois de Boulogne en París, entre otros miles.

Selva de Irati, Navarra

6. Escapadas rurales

Todavía no hace el frío gélido de los primeros meses del año y la nostalgia del verano nos empuja a planear pequeñas escapadas de fin de semana en el campo o en el pueblo donde disfrutar del entorno, del sofá, de la manta y de una buena gastronomía local. Es momento de aislarse (a ser posible sin cobertura) en alguna provincia castellano-leonesa, en algún pequeño pueblo pesquero de la costa cantábrica o en el interior de comunidades como Extremadura o Andalucía.

Casa rural

7. Calabazas y tradiciones en torno a ellas (aunque sean yankies)

Ya se sabe que es una costumbre anglosajona importada con todo el morro pero ¿por qué no celebrar Halloween? ¿por qué no cocinar una tarta de calabaza y disfrazarse con lo más feo que tengas en el armario? es una excusa como otra cualquiera para pasar una noche divertida y terrorífica para pequeños y mayores.

Calabaza

8. ¡Hay muchos puentes!

Es la estación del año en la que se concentran más puentes, el Pilar, la Almudena, la Constitución…ocasiones perfectas para desconectar de la rutina y aprovechar los días para viajar y practicar el ‘otoñing‘ paseando por la naturaleza color sepia, yendo a recoger moras, comiendo un buen guiso casero, instagrameando fotos de hojas secas o descubriendo algún rincón de tu propia ciudad o de otras que tengas pendiente.

¿Qué más os evoca el otoño?

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