Nuestro querido Mediterráneo atrapa y levanta pasiones allá por donde salpica. Si sus costas continentales son objeto de deseo de viajeros procedentes de medio mundo ni qué decir tienen sus islas, auténticos paraísos únicos y extraordinarios en unas aguas donde la escala cromática de azules se encuentra en su totalidad.

Gastronomía, cultura, costumbres, pueblos de cuento, playas de ensueño y puestas de sol para perder el sentido son sólo algunos de los ‘pequeños’ placeres que se pueden disfrutar en algunas de las islas con más carisma del ‘Mare Nostrum’. Elige la tuya y a volar.

Bahía Navagio, Isla Zakynthos, Grecia

Isla de Zakhyntos, Islas Jónicas, Grecia

No, no es el escenario de cartón piedra de un anuncio de colonia de ‘Dolce & Gabana’, este lugar es real y a esta playa en concreto sólo se puede acceder en barco. Sus aguas turquesas y cristalinas junto con la espectacularidad del enclave harán que te enamores profundamente de este lugar, Shipwreck, y del resto de calas que bordean a esta isla Jónica mencionada ya en la famosa ‘Odisea’ de Homero.

Córcega, la isla montaña

Ajaccio, Córcega

Parece que sólo antendemos a su vecina Cerdeña y se nos olvida la cuarta isla más grande del Mediterráneo, Córcega. No sólo destaca por sus dimensiones, más de 9.000 m2, sino por sus montañas que comprenden más de dos tercios de la isla y por sus bosques. Cuenta con cinco reservas naturales de flora y fauna y con más de 1.500 kilómetros de rutas para hacer senderismo, algunas de ellas un tanto exigentes.

Córcega es bella y salvaje, con una profunda historia de intrusos conquistadores y cuna de ‘ilustres’ corsos como el mismísmo Napoleón Bonaparte. Sus playas acogen un mediterráneo caribeño y su costa está salpicada por encantadores pueblos de pescadores. Tanto si te pierdes por algún rincón como si la recorres a lo ancho y largo podras disfrutar de una fantástica gastronomía local, con una gran variedad de quesos, embutidos, la polenta de castañas o el famoso vino corso.

Santorini, vertiginosa belleza (Islas Cícladas, Grecia)

Oia, Santorini, Grecia

Santorini es en esencia la parte emergente de un volcán hundido en el mar tras una fuerte erupción. Su espectacularidad surge de un conjunto estético de gran belleza conformado por sus pequeños pueblos blanquiazules, como este de Oia, que recuerdan a la arquitectura oriental de paredes blancas y puertas azules de Marruecos y Túnez, por sus calles empedradas, por sus vertiginosas cuestas y por un mediterráneo turquesa al que todos estos pueblos se asoman como si de un balcón gigante se tratara. Además, una de las puestas de sol más bellas del Mediterráneo se pueden vivir en Santorini. Toda una experiencia estética.

Oia, Santorini, Grecia

Ibiza, desmadre y paz en uno

Tranquila y revuelta al mismo tiempo, la más grande de las pitiusas vive de contrastes en un enclave singular de una belleza extraordinaria. Así como puedes pasar días de fiesta en fiesta bailando al son de los djs más laureados del panorama musical, también podrás disfrutar de su lado más apacible y relajado.

San Miguel, Ibiza

Sus calas, su gastronomía, sus casas payesas y los autóctonos de la isla se convierten en un fuerte imán que o no te permitirá marchar o te atraerá fuerte para que repitas una y otra vez. Dalt Vila, Santa Gertudris, Cala Jondal, Aguas Blancas o la puesta de sol en Benirrás son sólo algunos de los lugares que no debes perderte.

Dalt Vila, casco antiguo de Ibiza capital

Isla de Folégandros, atardeceres tostados (islas Cícladas, Grecia)

Es la más pequeña de las Cícladas griegas. Su nombre, según la tradición, proviene de uno de los hijos del Rey Midas. Quizá de esta relación con el rey que todo lo convertía en oro vienen los colores dorados y tostados de esta isla de tan sólo 890 habitantes. Entre sus pueblecitos de cuento uno de los más pintorescos es Kàstro (en la foto) con sus increibles vistas al Mar Egeo y su blanco monasterio colgado de la montaña.

Puesta de sol en la Isla de Folegandros, Grecia

Capri, la isla pija de las ‘cabras’

Capri ha sido, es y será la isla de la jet set y la élite más pomposa. Ofrece atractivos naturales como el Arco Naturale, la Gruta Azul, el Monte Solaro o el camino de Tragara pero realmente por lo que destaca es por su exhuberancia y su glamour de alto ‘standing’.

Capri, Italia

Restaurantes, terrazas y tiendas de los más caros diseñadores se brindan a las tarjetas de crédito más poderosas. Todo un espectáculo de lujo y glamour con sabor italiano.

Capri, Marina Grande, Italia

Mykonos, coqueta

No hay isla griega que pueda escapar de la postal con el mediterráneo de fondo y las casistas blancas con las miradas puestas en él. Mykonos es otra de ellas, otra de esas míticas estampas griegas que miras y te genera unas ganas locas de hacer la maleta y salir corriendo.

Los atardeceres en Mykonos son espectaculares así como sus calles llenas de terrazas y pequeños y coquetos restaurantes que acogen a menudo un ambiente animado y divertido. Sus blancas casas, los molinos, su gastronomía (probad los dulces llamados Baklawás) y por supuesto el mar, ese mar que como el rey Midas, lo convierte todo en oro, hacen que Mykonos siga siendo una de las opciones más cool de todas las islas mediterráneas.

Mykonos, "Little Venice", Grecia

Isla Djerba, Túnez

Nos movemos al continente africano para conocer la isla tunecina de Djerba. Este lugar es un auténtico paraíso donde verás a los camellos paseando por sus playas de arena blanca (que poco tienen que envidiar a las más turquesas del Caribe), a sus gentes con la mejor de sus sonrisas junto a sus puestos de artesanía y podrás disfrutar de una gastronomía particular adaptada a las condicones marinas de la isla con platos como el cous cous de calamares.

Isla de Djerba, Túnez

Creta, una delicia

De misteriosa belleza, la isla de Creta destaca, entre otras cosas, por sus increíbles playas y las ruinas que salpican todo el archipiélago. Fue el centro de la civilización minoica, la más antigua de las civilizaciones de las que se tiene registro en Europa, de ahí el legado cultural e histórico con el que cuenta la isla.

Pueblo de Loutro, sur de Creta, Grecia

 

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