Si los McAllister se dejaron a Kevin en casa… ¡qué no nos dejaremos el resto de los viajeros! No sabemos si es la maldita Ley de Murphy o la emoción previo viaje, el caso es que hay ciertos objetos susceptibles de ser olvidados que hacen que cuando lleguemos a nuestro destino nos lamentemos amargamente. Todos o casi todos son reemplazables, a no ser que te vayas al medio del desierto, a la selva o a La Luna. Hemos hecho una recopilación de los más comunes ¿os habéis dejado alguno de ellos?

Maletas
En el primer puesto de la lista: el cepillo de dientes

Es el más olvidado entre los olvidados. No hay casi ni un cepillo que viaje, todos se quedan en tierra. Acompañándolo en muchas ocasiones también se queda el desodorante, la pasta o alguna crema.

¿Remediable?: sí
Remedio: comprártelo en cualquier supermercado, economato o tienda de chinos que haya en el destino

Medalla de plata para: el pijama
Podemos llevar prendas para casi cualquier momento del día, partes de arriba, de abajo, calzado para un mes pero el pijama… ¡ay! el pijama, siempre se queda debajo de la almohada.

¿Remediable?: sí
Remedio: camiseta usada y ropa interior inferior o como Dios nos trajo al mundo (esta opción depende de si vamos a Islandia o a Cuba)

Y el bronce para: los cargadores de baterías
Da igual lo que carguen, el móvil, la cámara, la tablet, el ipod, son tantos aparatitos los que llevamos con nosotros hoy en día en los viajes que es normal que alguno se quede en casa (probablemente el que más faena te haga, o sea móvil o cámara)

¿Remediable?: bueno…
Remedio: rezar para que tu compañero/s de viaje usen tu mismo cargador.

Las gafas de sol
Es uno de los complementos más olvidados en los viajes que da paso a la compra de las primeras gafas, de dudosa protección, que encontramos en un puesto del paseo marítimo.

¿Remediable?: sí
Remedio: comprarte unas nuevas ‘low cost’ sacrificando la calidad.

Los cascos para escuchar música o ver una película
A quién no le ha pasado que llegado el momento de oir la película de turno en el autobús, tren o avión ha ido a sacar sus estupendos cascos de la mochila y voilà, no están. Vale que en aviones y trenes los reparten pero todo el mundo sabe que son armas de destrucción masiva de orejas ¡cómo duelen!.

¿Remediable?: si viajas sólo no
Remedio: si vas con alguien y se apiada de ti, podéis compartir cascos.

La toalla de la playa
Más de uno se ha tenido que bajar a la playa con las toallas del hotel en el que se aloja o con las toallas del baño del apartamento que tiene alquilado. Es uno de esos objetos que como ocupa espacio y ni es ropa, ni es un elemento de primera necesidad, se queda fuera de los planes.

¿Remediable?: si
Remedio: O comprarlas o utilizar las del alojamiento

Y LOS MÁS GRAVES

Las llaves de la casa de la playa
Hacerte 500 kilómetros o más hasta tu casita de la playa y llegar allí y darte cuenta que te has dejado las llaves…no tiene precio. Puede ser una faena importante pero bueno, nada es imposible.

¿Remediable?: sí
Remedio: por un ‘módico’ precio un cerrajero te abre la puerta y todos contentos.

Olvidarte la entrada del festival, concierto o evento deportivo en tu casa
No es la primera ni la última vez que a alguien, después de hacerse kilómetros con emoción para acudir al evento para el que lleva preparándose tiempo, llega allí y la entrada se ha quedado en casa. La situación es realmente trágica y de difícil solución.

¿Remediable?: depende
Remedio: si no está todo vendido, comprar de nuevo la entrada (el problema es el precio)

No hay comentarios

Dejar una respuesta