Sus playas, protegidas por destartaladas carreteras, son uno de los tesoros mejor custodiados del Sudeste Asiático. Este rincón costero que debes descubrir al viajar a Camboya, recuerda a la Ibiza de hace décadas y a las novelas de Marguerite Duras, se mantiene puro y razonablemente inexplorado. Así era Phuket antes de la invasión turística.

En este post te recomendaremos todo lo que visitar en Camboya para que descubras los secretos que no te cuentan en las guías turísticas, y consigas adentrarte en su forma de vivir, sus tradiciones y disfrutes de sus tesoros paisajísticos.

que-visitar-en-camboyaNi siquiera los intrépidos Tintín y su mascota Milú, que protagonizaron una de sus más célebres aventuras entre las ruinas arqueológicas de Angkor, al norte del país, llegaron hasta las recónditas playas del sur de Camboya. Con nombres tan complejos como Occheuteal Beach o Serendipity Beach, ojalá sigan por mucho tiempo así de impronunciables. Es por eso que, de todo lo que visitar en Camboya, este secreto convierte tus vacaciones en una completa aventura.

captura-de-pantalla-2017-09-28-a-las-15-49-32Cuando, a mediados del siglo pasado, se decidió construir un estratégico puerto comercial a los pies de la colina Victoria,
en la cara oeste de la península que se asoma sobre el Golfo de Tailandia, la única apertura al mar de Camboya, el haz de playas kilométricas que conforman Sihanoukville estaba prácticamente deshabitada. “Tal y como las estamos viendo ahora debían de ser entonces Pattaya, Phuket y otros destinos hoy muy turísticos de la vecina Tailandia. Así que diles a tus conocidos que se den mucha prisa en venir si quieren visitar uno de los ambientes playeros más auténticos que quedan en el Sudeste Asiático”, me explica Pheap Pea, un colaborador del Ministerio de Turismo camboyano, organismo que en los últimos años trabaja denodadamente para promocionar este aspecto, menos divulgado, del país. “La mayoría de los turistas asocia viajar a Camboya con los templos de Angkor, o también, aunque en menor escala, al Museo del Genocidio en Phnom Penh. Sihanoukville es un complemento perfecto para ofrecer tres Camboyas en una”, agrega Pheap. Hay muchísimo más que visitar en Camboya.

captura-de-pantalla-2017-09-28-a-las-15-49-47

Aunque en 2007 se inauguró el aeropuerto de Kong Keng, cercano al enclave urbano de Sihanoukville. Éste continúa prácticamente inoperativo y esa es una de las razones de la limitada afluencia a la zona, sólo para turistas muy avisados. Este paraíso recoleto, cuyo ambiente recuerda a la Ibiza de hace décadas, dista únicamente 230 kilómetros de Phnom Penh, la capital, pero su recorrido, en variadas líneas de autobuses interurbanos, por carreteras sinuosas y monótonas, supera las cinco horas de viaje. Para enlazar con las vecinas Vietnam y Tailandia, aunque es posible hacerlo por endiabladas carreteras sureñas, lo ordinario es el retorno a Phnom Penh, y esa es otra de las causas que hace de Sinaoukville un destino específico.

captura-de-pantalla-2017-09-28-a-las-15-49-40Justo en mitad del viaje se encuentra un templete con una heroína de culto budista, Yeay Mao. Para viajar a Camboya, es importante saber que allí es costumbre hacer parada para rendirle tributo y abastecerse de agua de una fuente colindante, con la que muchos conductores enjuagan sus parabrisas pues, según la leyenda, una de las especialidades de Yeay Mao es la protección en la carretera. Ese punto de encuentro de autobuses y utilitarios particulares anuncia ya una peculiaridad respecto a los núcleos playeros de Tailandia; mientras que en estos predomina un turismo netamente extranjero, en Sihanaoukville reina la mezcolanza. Allí se juntan camboyanos que sencillamente se bajan a pasar el fin de semana o una temporada en las únicas playas del país, y extranjeros, a su vez muy variopintos. Encontrarás mochileros, pero también viajeros de mayor poder adquisitivo que buscan el descanso tras el monumental ajetreo de Angkor en los incipientes resorts y hoteles de lujo con playa privada. De todo lo que visitar en Camboya, esto te llenará de energía, al poder intercambiar opiniones, conocimientos y experiencias con el resto de viajeros.

Ming me explicó que para viajar a Camboya debíamos saber que: “La mayoría de los camboyanos nos alojamos en el centro de la ciudad, que es donde se encuentran los alquileres más baratos. Pero hay también muchas fondas y guest houses con habitaciones a precio asequible, sobre todo en Occheuteal, que es la playa más grande y de mayor animación nocturna, y en la Colina Victoria, junto al puerto”. Viaja a mi lado en el asiento contiguo del autobús y es una joven y simpática universitaria de Phnom Penh, con sonrisa perpetua, piel cobriza y pelo azabache. “Es recomendable visitar todas las playas, pues ninguna tiene nada que ver con las otras, y desde luego, hacer un tour de un día hacia los bellos islotes, en los barcos que salen junto al puerto de Victoria”, recomienda. Ya sabemos que de todo lo que visitar en Camboya, sus playas son una de sus principales atracciones, no deberás perdértelas.

que-ver-en-camboyaSihanoukville, que debe su nombre al rey Sihanouk, padre del actual monarca, es un adecuado centro de operaciones. Viajar a Camboya es saber que puedes pasar de un entorno a otro completamente diferente. En esta localidad de 170.000 habitantes están las agencias y los servicios más baratos, con un grandilocuente y atractivo mercado central; aunque, de no ser por la humedad salinosa que se respira, no preludia en nada el festín playero que se avecina.

Desde ese punto, el tuk-tuk o la moto de alquiler se hacen indispensables, pues cada demarcación, separada por rocosos arrecifes, ocupa espacios muy diseminados entre sí. Las playas más virginales y tranquilas son lo que más te encantará de viajar a Camboya, con su típica estampa de cocoteros, arenas de harina y aguas turquesas son las privadas, hacia el oeste del Downtown: Sokha y Independence. La primera es el soberbio pórtico del Sokha Beach Resort, la más lujosa infraestructura de Sihanoukville, de reciente implantación, hasta el punto de que aún tiene en construcción un módulo de suites exclusivas a ras de un lago de nenúfares. Independence es una bella playa, mucho más alargada y recoleta, en la punta saliente del suroeste de Camboya, a la que se accede desde el hotel del mismo nombre. Su ambiente colonial y telúrico recuerda al lujo de otra época (hoy es un elegante cuatro estrellas), con diseminados bungalows a través de una colina costera. Desde su bar-terraza, suspendido sobre la playa, se divisan unas espectaculares puestas de sol.

captura-de-pantalla-2017-09-28-a-las-16-03-17

Inaugurado en 1963, fue uno de los enclaves lujosos de época de todo lo que existía para viajar a Camboya, una isla entre las playas desiertas, donde se hospedaba el propio rey Sihanouk. También pasó por allí Jacqueline Kennedy, que da
su nombre a una de las suites, desde cuyo ventanal se observa un hermoso bosque que parece adentrarse en las aguas. Sin embargo, no por menos bucólicas carecen de atractivo el resto de las espaciosas y cálidas playas. La palma se la lleva, sin duda, Occheuteal, de cuatro kilómetros, a cinco minutos rodados de Downtown, que gobierna la costa este de la península. En realidad, es la prolongación de Serendipity Beach y Otres Beach, que la flanquean, separadas por rocosas mamparas y precintadas por cimbreantes casuarinas.

Una hilera de chozas rústicas a lo largo de la avenida anima el ambiente de la playa, entre decibelios de música reggae y cervezas a un dólar. Viajar a Camboya es desconectar en un mundo completamente diferente. Además, por entre los precarios hamacones, pasan las vendedoras de mariscos que, en parrillas portátiles, preparan sobre la marcha chipirones, gambas o langostas. Un suculento atracón por entre cinco y diez dólares. También es posible alquilar por ese precio una modesta y espaciosa habitación con baño en las múltiples fondas que se alinean en la segunda línea de playa.

Tal y como me había anunciado Ming, al igual que la colina de la playa Victoria, Occheuteal es el foco de animación de Sihanoukville. Si te gusta el turismo nocturno, de todo lo que visitar en Camboya, aquí te sorprenderás. En su arteria principal, perpendicular a la confluencia con la playa de Serendipity, se concentran un sinfín de garitos nocturnos con los más variados ritmos musicales, que recuerdan, ciertamente –también en los precios– a las noches playeras de otros tiempos. El diligente Pheap Pea me lleva a un karaoke de los que sólo frecuenta el turismo local y también a restaurantes económicos de gastronomía jemer casera, con especialidades como el morning glory, el plato nacional. “En Sihanoukville hay establecimientos para todos los bolsillos”, me comenta, y le ratifico que ya es muy difícil encontrar lugares así, con tan acoplada y divertida mezcolanza. Viajar a Camboya te llevará a otro mundo.

Obedeciendo a la sabia Ming, encargo para el día siguiente un tour por los hermosos islotes que pueblan la bahía. Robert, un alemán casado con una guapa tailandesa, es el patrón del Sun, una embarcación que parte cada día desde una pequeña dársena junto a la playa de Victoria.

captura-de-pantalla-2017-09-28-a-las-15-49-26 Durante la travesía a bordo del Sun, que recala en tres de las bellas islas en torno a Koh Takiev, compruebo que el paisaje es, en efecto, paradisiaco. Sus playas, de veras virginales, con bellos paisajes coralinos en los fondos, contrastan con los lagos y las frondas selváticas del interior. “Hasta aquí agua salada, y, a partir de este punto, agua dulce”, explica Robert. Al retornar a la dársena de Victory Beach le digo a Pheap Pea que, de momento, no conviene airear en exceso la existencia de este insospechado parque temático de playas. Que, contraviniéndole, hay que dilatar lo más posible la noticia de que el sur de Camboya también existe… Pero de todo lo que visitar en Camboya, con todo esto que te recomendamos te llevarás una experiencia única, y estarás deseando repetir.

No hay comentarios

Dejar una respuesta