El Sudeste Asiático es adictivo. Desde los templos de Bagan en Birmania hasta las selvas y arrozales vietnamitas, pasando por las paradisíacas y sonrientes playas de Tailandia, la sencillez de Camboya y los archipiélagos formados por cientos de islas para perderse como Filipinas o la infinita Indonesia, el Sudeste Asiático es todo magia, espiritualidad y amabilidad. Recopilamos los diamantes (algunos todavía en bruto y otros ya pulidos) que conforman esta extensa región al este del continente asiático que no deja a ningún viajero indiferente.

Sudeste Asiático, MuchoviajeMyanmar (Birmania), es el momento de conocerla

Si se puede hablar de un diamante todavía sin pulir en el Sudeste Asiático ese es Myanmar. Ahora es el momento perfecto para conocer la antigua Birmania antes de que su desarrollo y democratización lleguen al descontrol.

Myanmar, Birmania, MuchoviajeNo se puede dejar de visitar el lago Inle, la increíble ciudad de los mil templos, Bagan, una explanada donde 2.200 de estas antiguas construcciones budistas han sobrevivido al paso del tiempo, terremotos incluidos, la idílica y desierta playa de Ngapali, el puente de teka más largo del mundo, U Bein, la antigua capital del país, Rangún, y Mandalay, quizá la zona más bulliciosa de Myanmar pero a la vez la más intensa.

Puente U Bein, BirmaniaTailandia, paz interior

Quizá sea el país más conocido de los países del Extremo Oriente pero, aún así conserva rincones secretos donde aislarse y dejarse llevar.

Phra Nang Beach, Raylay, Ao Nang, Krabi, TailandiaOrdenada dentro de su desorden, Tailandia se caracteriza por su gente amable, sus paisajes costeros incomparables como la península de Krabi, las islas del mar de Andamán (Koh Lipe, Koh Lanta, Koh Tarutao) y las de la otra orilla (Koh Samui, Koh Tao, Koh Pha Ngan), un interior verde y frondoso en Chiang Mai o Kanchanaburi, los templos de Isán y Sukkothai, el plato estrella de su gastronomía, el pad thai y su caótica capital, Bangkok, que no encanta pero encandila.

Pad Thai, plato típico tailandésVietnam, pureza salvaje

En Vietnam el tiempo se ha parado. Las ciudades, las aldeas, los mercados, los templos, los paisajes, las playas y la forma de vivir de la inmensa mayoría de la población destilan una autenticidad tan pura que impresiona se mire por donde se mire.

Bahía de Halong, VietnamDesde Sapa hasta Hanoi, pasando por la archiconocida Bahía de Halong, atravesando kilómetros y kilómetros de arrozales, parando a cada paso a degustar su deliciosa y espectacular comida callejera, alucinando con los paisajes de Tam Coc hasta acabar surcando el delta del milenario Mekong cerca de Ho Chi Min, Vietnam es dinámica, atractiva y adictiva.

Vietnam-MuchoviajeLaos, la desconocida

Hablemos de Laos. Poco se sabe sobre este pequeño país encajado entre Camboya, Vietnam y Tailandia pero nada más lejos de la realidad, Laos tiene mucho que contar. Es ante todo descanso, paz, un lugar para perderse entre verdosísimas montañas, cascadas infinitas, templos aislados y amables locales cuyo modo de vida transcurre calmado, sin prisas.

Laos - MuchoviajeHay que prestar atención a su capital, Vientiane, a Luang Prabang, antigua capital del reino de Lang Xang y a sus gigantescos budas, esparcidos por todas su geografía.

Camboya, sencilla y humilde

Descubrir tras la frondosidad de la selva los templos de Angkor es uno de los ejercicios más sublimes que se pueden vivir en Camboya. Patrimonio de la Humanidad desde 1992, este impresionante complejo arqueológico situado en Siem Reap alberga una de las construcciones religiosas más grandes levantadas en la tierra, Angkor Wat.

Templo de Angkor Wat, CamboyaPero la riqueza cultural, artística e histórica de Camboya es aún mayor, en su capital Phnom Penh, todavía se pueden sentir los vestigios de sus episodios históricos más difíciles a la par que la hospitalidad de sus habitantes.

Filipinas, el cielo en la Tierra

El archipiélago filipino alberga nada más y nada menos que 7.107 islas donde hay más rincones por descubrir que descubiertos. Las playas son como un trocito arrancado del cielo, El Nido o Colom dan buena cuenta de ello. El fondo marino es sorprendente y no sólo por la frenética actividad de su ecosistema acuático sino por las reliquias que en su día el mar quiso llevarse a sus entrañas.

Isla Oslub, FilipinasLas colinas de Chocolate en Bohol o las terrazas arroceras de Banaue son dos visitas obligadas al igual que pasar unas horas en un karaoke local, visitar la colonial Manila, probar los dulces elaborados a base de mango y practicar un poco de tagalo, la lengua oficial filipina con términos españoles en su diccionario.

Malasia, ‘la opción’

Malasia es la alternativa perfecta a su abarrotada vecina tailandesa. El país malayo esconde en su estrecho y largo territorio con forma de serpiente paisajes que parecen sacados de una postal. Hay varios imprescindibles: Su capital, Kuala Lumpur, coronada por sus emblemáticas Torres Petronas, a tres horas en coche, se encuentra la provincia de Pahang donde un alucinante paisaje de incontables plantaciones de té deja boquiabierto al que hasta allí se desplaza.

Kuala Lumpur, MalasiaPenang, la capital gastronómica malaya y Georgetown, una pequeña ciudad con una profunda herencia china. Archipiélago de Kedah, que comparte el mar de Andaman con Tailandia y que acoge algunas de las mejores playas del país, como Langkawi. Y Danum en Sabah, la mejor reserva para ver orangutanes salvajes en su hábitat.

Langkawi, MalasiaIndonesia, infinita

Las más de 17.000 islas que conforman el archipiélago más grande del mundo son un compendio de naturaleza salvaje, culturas antagónicas y costumbres milenarias. Junto a Bali y Lombock, quizá las más populares y conocidas internacionalmente encontramos lugares extraordinarios donde poder disfrutar de la esencia indonesia más pura. Aunque bastante bulliciosa, Bali cuenta con una característica única en su entorno, el hinduismo, lo que la hace única en el país con más musulmanes del mundo.

Templo Pura Ulun Danu, Bali, IndonesiaVolcanes que plagan la isla de Java y la de Sumatra, su capital Jakarta, alternativa y cool sin dejar a un lado el vivir caótico que caracteriza a la mayoría de capitales asiáticas. Jogjakarta con uno de los templos budistas más impresionantes del mundo, Borobudur y más al este, nos encontramos con los famosos dragones de Komodo, con fondos cristalinos para bucear durante horas y horas.

Templo Borobudur, Jogjakarta, Indonesia ¿Con cual te quedarías?

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