El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra y si hablamos de viajes esta afirmación puede ampliarse a 3, 4, 5 o más tropiezos. La emoción de nuestra aventura suele embriagarnos y no será la primera ni la última vez que una serie de catastróficas desdichas han hecho que maldigamos el día que salimos de casa. ¿Cuántas de estas desavenencias habéis protagonizado? ¿Cuál añadiríais?

Mono

1. El pasaporte…ejem

Ay…el pasaporte, ese gran olvidado hasta 5 minutos antes de salir por la puerta de casa…Cuántos hemos llegado al aeropuerto con la gota de sudor en la frente porque el dichoso documento tiene menos de seis meses de validez o incluso ¡está caducado! y hemos tenido que ir corriendo a que nos hagan uno provisional en la comisaría del aeropuerto. Un buen comienzo.

2. Reservar vuelos con diez escalas

“Venga que así nos ahorramos 20€…” y luego, después de cuatro escalas, tres aeropuertos y 5 controles policiales pagaríamos lo que fuera por un vuelo directo.

3. Meter 4.578 ‘por si acasos’ en la maleta

Y luego no usar ninguno. Por si llueve, por si hace frío, por si vamos a un restaurante de etiqueta, por si hacemos trekking…y así la maleta alcanza los 23kg a golpe de camiseta que luego arrastraremos como almas en pena por todo tipo de sinuosos terrenos acordándonos del momento en el que se nos ocurrió meter todo eso.

4. Dormir 14 horas antes de un vuelo transoceánico

Mala idea ir descansadito a un vuelo de 8-10 horas, sobre todo si es nocturno ya que verás con tus ojos como platos dormir al resto del pasaje.

5. Comer lo que sea los primeros días

El subidón de probar cosas nuevas y la emoción de lo exótico puede jugarnos una mala pasada y hacer que pasemos un par de días durmiendo en el baño.

6. Comprar 2 alfombras y tres cojines cuando aún te quedan 15 días de viaje

“Es que si no lo compro ahora luego no lo voy a encontrar…” y luego cargas con él durante días además de ver como lo venden por toooodas partes.

7. Olvidar desactivar la itinerancia de datos

Y que te sigan llegando los mails como si nada a un módico precio de 1 millón de euros por cada uno que abres…¡Maldito roaming!

8. Esconder en el equipaje de mano la crema solar de 150ml

“A ver si cuela” ya sabemos como acaba esto, en la papelera del control policial.

9. “¿Contratar un seguro yo? ¿para qué?”

Y luego, cuando tengas que anular el viaje porque es la boda de tu hermana te acordarás de ese momento en el que despreciaste contratar un seguro de 30 eurillos.

10. Querer ver todo un continente en 15 días

Es imposible…y lo sabes, pero aún así todos alguna vez hemos querido ver en 2 semanas lo que no se podría ver ni en 6 meses en ese destino. Por supuesto luego volvemos a casa y no sabemos ni qué día estuvimos en ese sitio, ni qué vimos, ni a dónde fuimos después.

11. Pretender que tu familia y amigos vean 100 millones de fotos

Si ya les has mandado 200 por whatsapp y has subido otras 500 a Instagram, no les martirices en casa con el álbum de la cámara réflex, no es necesario.

12. No tener en cuenta festividades y eventos locales

“Qué raro, no hay ni una habitación libre en la ciudad…” esto te preguntaste antes de saber que en ese lugar esos días se celebraba el Gran Premio de Fórmula I o era el Año Nuevo Tailandés.

De los errores y los viajes se aprende (mucho) así que no dudes en seguir equivocándote. ¿Sabes ya tu próximo destino? Encuéntralo entre nuestras ofertas de viajes.

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