En vacaciones cuando estamos en nuestro hotel un espíritu entre zen y rebelde nos invade y nos empuja a hacer ciertas cosas que normalmente no hacemos en nuestra casa. No hacer la cama, usar (y llevarnos de recuerdo) todos los amenities que encontramos por la habitación o desayunar como auténticos monstruos devoradores son solo algunas de esas cosas que hacemos en los hoteles para olvidar la rutina y las normas del día a día.

No es nada malo, simplemente es el instinto de disfrutar los pequeños placeres que el hotel nos brinda y también, una forma de liberar tensiones perpetrando algún que otro pecado (in)confesable que nos sabe a gloria, por aquello de la emoción de lo prohibido.

Desayuno en la habitación del hotel

1. Bañarse

Quizá muchos de vosotros ni siquiera tengáis bañera en vuestra casa y si la tenéis jamás os dais un baño. La ducha ha sustituido esos placenteros y largos baños que nuestros abuelos se daban y que algunos hemos llegado a probar antes de que las casas midieran 38m2 y tuviéramos que entrar en el baño de lado. Por todo esto, una de las primeras cosas que hacemos en un hotel (aunque no nos apetezca) es pegarnos un buen baño lleno de espuma y vaho. Momento de paz donde los haya.

2. Utilizar el albornoz

Esto es un clásico, en tu casa ni siquiera tienes y utilizas la toalla de turno para cuerpo y casi la misma para el pelo pero en un hotel no, en el hotel tienes tu albornoz blanco y pulcro colgado de una percha pidiéndote a gritos que te lo pongas al salir de tu baño relajante.

3. Usar todos los botes de champú, gel y crema hidratante a pesar de llevar los nuestros

Da igual que hayamos tenido que facturar la maleta para poder pasar el bote de gel, el champú especial para cabellos secos o la leche hidratante para pieles sensibles, en cuanto llegamos al hotel todos nuestros productos pierden su sentido. No hay nada mejor que los amenities que nos esperan en una cestita, que huelen como los ángeles y que al día siguiente los vuelves a tener nuevos.

4. No hacer la cama

Qué maravilla. Este es uno de esos pequeños placeres de toda la vida que te ofrecen los hoteles. Levantarte, arreglarte y marcharte sin tener que hacer el mínimo esfuerzo de estirar la sábano es algo que a todos nos gusta.

5. Desyunar como si no hubiera un mañana

A diario nos tomamos un mísero café y si nos da tiempo lo acompañamos de algún dulce o tostada pero en los hoteles ocurre totalmente lo contrario. Nos comemos toda la pirámide calórica del día de una sola vez incluyendo dulce, salado, fruta, verdura y todo lo que pillamos a nuestro paso. Todo un festín alimenticio para comenzar el día.

6. Colar a alguien en la habitación

El atractivo de lo prohibido es lo que tiene. Sabemos que se debe avisar al hotel, que se puede pedir una cama supletoria, que vamos a tener que pasar por recepción casi al 100% pero aún así el riesgo nos aclama y es lo que realmente nos hace disfrutar. Pequeña descarga de adrenalina que podemos pero no queremos evitar.

7. Bañarte de noche en la piscina

El cartel de ‘bajo tu responsabilidad’ está claro, la puerta de la valla que rodea la piscina está cerrada pero aún así de nuevo la prohibición altera nuestro raciocinio. Suele ser un objetivo marcado incluso antes de ir a cenar o a dar un paseo nocturno “a la vuelta nos bañamos” y así es, en la piscina de nuestra urbanización ni se nos pasa por la cabeza pero en el hotel se convierte en la mayor diversión del universo.

8. Comer encima de la cama

En nuestra casa no se nos ocurriría si quiera sentarnos con ropa de calle en la cama pero en un hotel…en un hotel hasta rompemos las normas más primarias y deleitamos a nuestro paladar con ese desayuno o cena que un amable camarero nos sube a la habitación. Y qué gusto da.

9. Ver la BBC News o Eurosport

No vemos la televisión a diario, a veces ni la encendemos pero cuando estamos en nuestra habitación de hotel esa pantalla negra apagada nos reclama y nos invade una sorprendente ansia de ver la nosticias, el tiempo y los partidos de cualquier deporte que nunca nos ha interesado (hokey, rugby, cricket) de Eurosport.

¿Hacéis alguna de estas cosas en vuestros viajes?

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