Monumental, simpática, divertida y hospitalaria, la ‘capi’ ofrece infinidad de atractivos. Con la excusa de que Alsa hace un jugoso descuento si se reserva el trayecto en bus junto a un hotel o una entrada de Muchoviaje, os proponemos una escapada a Madrid para conocer todo lo que brinda una ciudad siempre despierta y que tiene de todo (menos vistas al mar). De Madrid al cielo ¿quién se apunta?

Gran Vía de Madrid

  1. Un palacio en el Parque del Retiro

Este es uno de los lugares más románticos de Madrid. El palacio de Cristal situado dentro del Parque del Buen Retiro es un parada obligatoria si te das una vuelta por el pulmón de la capital. Es casi un rincón secreto dentro del parque que se deja entrever entre los árboles cuando te vas acercando al lugar donde se encuentra. Un pequeño estanque situado a sus pies refleja la bonita estructura de hierro y cristal de este palacio construido en 1887.

Palacio de Cristal en el Parque de El Retiro, Madrid

  1. Bocadillo de calamares en la Plaza Mayor

Que no falte la experiencia culinaria más castiza de Madrid: el bocadillo de calamares. El recorrido puede comenzar en la Puerta del Sol donde el Km 0, el reloj y el famoso cartel de Tío Pepe conforman los detalles más míticos de la plaza más concurrida de Madrid. Después, cogiendo la calle Mayor y torciendo en la calle Postas llegaréis hasta la Plaza Mayor adintelada por sus soportales y con la mirada constante de la estatua ecuestre de Felipe III.

Plaza Mayor de Madrid, España

Sólo tendréis que elegir uno de los múltiples bares que se extienden por toda la plaza y alrededores en los que se sirve el bocadillo más famoso (y sabroso) de la capital. Pero si un ‘bocata’ te parece poco, puedes dirigirte a la calle Cuchilleros o a la Cava de San Miguel  y entrar en cualquiera de los mesones que plagan estas míticas calles o bien, degustar unas tapas de primera clase en alguno de los 33 puestos del bonito Mercado de San Miguel.

Mercado de San Miguel, Madrid

  1. Puesta de Sol en el Templo de Debod

Una de las estampas más bonitas de Madrid se produce cada día a la caída del sol en el Templo de Debod. Regalo del Gobierno Egipcio a España, es el monumento más antiguo de Madrid, data del año 2.200 a.C. Es uno de los lugares más mágicos y exóticos de la capital que bien merece una visita a media tarde.

Templo de Debod, Madrid

  1. Cibeles, Correos y Banco de España

Además de punto de celebración de victorias deportivas, la plaza de Cibeles es una de las más monumentales y bonitas de la ciudad. Mires donde mires la arquitectura te embriagará. Subir a la terraza-azotea del Palacio de Cibeles, hoy sede del Ayuntamiento, puede ser una buena experiencia para observar desde las alturas (y gratis) el comienzo de la Gran Vía y el conjunto completo de la plaza.

Plaza de Cibeles de Madrid, España

  1. Gran Vía: el Broadway madrileño

Si hay una calle internacionalmente conocida en Madrid esa es la Gran Vía. Su mítico cartel de Schweppes, los rótulos iluminados de los musicales que se ofertan por toda la calle, sus infinitas tiendas y un ajetreo constante a cualquier hora (a veces a las 5 a.m hay más gente que por la tarde) hacen de esta calle un mundo en sí misma dentro de la ciudad.

Calle Gran Vía, Madrid

  1. Jardines de Sabatini, Palacio Real y Plaza de Oriente

Bajo la imponente sombre del Palacio Real encontramos otro rincón de Madrid mágico: los Jardines de Sabatini. Fuentes, estatuas y grandes cedros componen este bello vergel que bien merece una tranquila caminata. De paso, podrás disfrutar de la exquisita arquitectura barroca del Palacio, de la monumental Catedral de la Almudena, del encanto de la Plaza de Oriente y del Teatro Real. Todo un conjunto conectado entre sí a pocos pasos uno de los otros.

Palacio Real junto a los Jardines de Sabatini, Madrid

  1. You will love Malasaña

El barrio de Malasaña es un lugar de reunión de hipster, modernos y bohemios digno de visita por sus galerías de arte, sus tiendas de diseñadores independientes, moda vintage y ropa de segunda mano, gastrobares, librerías donde sirven vino y té en la misma proporción y por su divertida vida nocturna.

Barrio de Malasaña, Madrid

Es uno de los barrios más de moda de la capital. Acércate hasta allí y brinda por Madrid con vermut en mano en La Ardosa, un ‘bar de toda la vida’ famoso por su tortilla de patata y su cerveza, pasea por la calle pez, la plaza San Ildefonso, la calle Manuela Malasaña y por supuesto tómate algo en la Plaza del 2 de Mayo. O dedícale una noche, cenando en cualquiera de sus gastrobares, tomándote unos ‘yayos’ en Casa Camacho y disfrutando de la buena música en cualquiera de sus clubs.

  1. Barrio de las Letras

Desde la calle Huertas hasta la Plaza de Santa Ana pasando por las cortes y las calles aledañas, el Barrio de las Letras aún respira los aires bohemios de épocas pasadas. Es una delicia pasear por sus bonitas calles recordando que en siglos pasados fue residencia de célebres literatos como Cervantes, Góngora, Quevedo o Lope de Vega.

Plaza Santa Ana en el Barrio de las Letras, Madrid

  1. Paseo del Prado, Las Meninas te esperan

Desde la Plaza de Neptuno hasta la Estación de Atocha se extiende el paseo más verde, frondoso y con más arte de Madrid. El Museo del Prado corona el paseo, colgado de sus paredes te espera la obra de Velázquez con sus míticas Meninas y los espectaculares e inmensos cuadros de Goya o Rubens, además de muchos más artistas. Aparte del Prado, en esta zona destacan la impresionantes iglesia de Los Jerónimos, la fundación La Caixa, la cuesta del Moyano y el Museo Thyssen.

Museo del Prado, Madrid

  1. El Rastro y el aperitivo dominguero

Si hay algo también muy castizo junto al bocadillo de calamares y la Puerta de Alcalá (mírala), eso es El Rastro, emblemático mercado al aire libre donde puedes encontrar casi cualquier cosa que te imagines. Sólo tiene lugar los domingos y los días festivos (hasta las 15h), días que cientos de puestos (unos 3.500) recorren la Ribera de Curtidores.

Mercadillo El Rastro, Madrid
Foto: Miguel Barahona

Es un gigantesco bazar donde, además de comprar, es casi obligatorio tomarse el aperitivo en alguno de los bares de la Plaza de Cascorro y aledaños. La tapa más típica es apta sólo para los más valientes… ¡caracoles! pero si no te atreves, siempre tendrás los clásicos: tortilla de patata, las míticas rabas, boquerones en vinagre o croquetas.

No dejes pasar la oportunidad de conocer ‘la capi’. Encuentra las mejores ofertas de hoteles en Madrid y ¡a disfrutar!

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