México, el undécimo país más poblado del planeta es único, mágico e impactante. No se parece a ningún otro en el mundo. Es el país de los mayas y los aztecas, de las rancheras y el tequila, del mestizaje y la pureza indígena, del caribe más turquesa, del aguacate, las enchiladas y una gastronomía declarada patrimonio de la humanidad inmaterial, del profundo y festivo sentir de la muerte y la vida, de Frida Khalo, dueña de una de las capitales más extensas del mundo y más vibrantes de Latinoamérica y tierra de gente amable, abierta y apasionada.

Desde el desierto hasta el Caribe, desde sus selvas hasta sus 10.000 km de costas, desde sus urbes más transitadas hasta los pueblos más diminutos de una sola calle, México te espera para que te enamores profundamente de sus paisajes, su cultura y sus gentes. Hay que vivirlo para creerlo ¿a qué esperas?

Chichen Itza, una de los máximos exponentes de la civilización maya

En México viajar es fácil, es un país perfecto para hacer planes sobre la marcha y tanto si vas con tu mochila como si vas con tu paquete programado te espera un país con mil caras adaptable a todos los presupuestos y con experiencias para todos los gustos. Disfrútalo con los cinco sentidos. Aquí os dejamos algunas de sus maravillosas maravillas:

Cuna de la civilización maya

Entre frondosas selvas, extensas explanadas e incluso asomados a orillas del Caribe se pueden encontrar restos arqueológicos de estas mágicas y ancestrales civilizaciones. Expertos en la medición del tiempo y de profundas creencias religiosas, los mayas dejaron un excepcional legado cultural que comprende, entre otros, una herencia astronómica y arquitectónica fascinante.

Pirámide de Kukulcán, Chichén Itza, México

Quizá Chichén Itza sea uno de los lugares más mágicos del mundo maya y no sólo por la espectacularidad de la pirámide de Kukulkán, sino también por la historia que hay detrás de todas las edificaciones que se encuentran en esa explanada. Fue un lugar sagrado de celebraciones y rituales y se considera uno de los principales asentamientos de esta civilización.

Pero también hay otros lugares, más escondidos y recónditos, donde disfrutar de este enorme patrimonio arqueológico. La ciudad de Cobá, Tulum o Ek Balam, donde te sentirás como en la película de ‘En Busca del Arca perdida’, son otros de los asentamientos mayas que merece la pena conocer.

Su gente, amable, mestiza y con una fuerte identidad indígena

Uno de los principales paisajes de este inmenso país es su paisaje humano de gente, amable, abierta, intensa y apasionada. Ya sea por la herencia prehispánica, la maya o la azteca, cuentan con un alto grado de mestizaje y unas fuertes raíces indígenas que hacen de su población un crisol de culturas y tradiciones incomparable.

Raíces mestizas e identidad indígena

Se calcula que una tercera parte de los mexicanos es indígena y que más de 7 millones tienen como lengua materna el maya, el mixteca o el zapoteca, el Estado reconoce un total de 67 lenguas indígenas propias, una riqueza social y humana de la que pocos países pueden presumir.

Mujeres tamales en Valladolid, Península del Yucatán, México

Playas de arena blanca y aguas turquesas entre selvas y ruinas mayas

Una de las zonas más bellas (a la par que transitadas) del país mexicano es la Península del Yucatán, donde se encuadra la tan deseada y maravillosa Riviera Maya. Aquí el ritmo incesante del progreso se entremezcla con las tradiciones y restos mayas de Chichén Itza, Cobá, Uxmal o Ek-Balam, el relax de pueblos costeros como Tulum y el encanto de pequeñas y coloridas poblaciones coloniales como Mérida o Valladolid. Cualquier viajero que visite México tiene una cita ineludible en estos parajes de gran belleza natural.

Es imprescindible bañarse en cualquiera de las playas de arena blanca y aguas de mil azules que bordean toda la Riviera Maya.  En Cancún, Akumal, Morelia o en la encantadora Tulum, donde además podrás contemplar su ciudad maya amurallada asomada al Caribe, encontraréis algunos de los arenales más espectaculares de la zona donde puede que alguna tortuga os acompañe en vuestro baño.

Tulum, Riviera Maya, México

También fundamental Playa del Carmen que, además de sus playas, sigue manteniendo su esencia de pequeño pueblo pesquero y sus aires mexicano-caribeños.  Sus calles peatonales blancas y repletas de tiendas de artesanía y souvenirs son el lugar perfecto para deleitarse con la gastronomía mexicana mas tradicional en alguno de sus puestos callejeros, o más vanguardista, en cualquiera de sus cosmopolitas restaurantes.

Y si queremos disfrutar de la naturaleza salvaje más milenaria no podemos dejar de bañarnos en uno de los cientos de cenotes que se encuentran por toda la península. Son unas cavidades subterráneas que se formaron durante la glaciación con agua del mar que se filtró a través de la tierra. Esas filtraciones provocaron la formación de estas cuevas subterráneas con aguas cristalinas y una gran diversidad de flora y fauna.

Cenotes, México

Una capital vibrante y fascinante, México D.F

La capital mexicana es un portento, es una ciudad enorme, enérgica, viva, con un trajín cultural vibrante (es la ciudad con más museos del mundo) que a la vez se combina con un cierto caos y desorden que le confieren una personalidad propia y única.

Plaza del Zócalo, México D.F

En la tercera ciudad más poblada del mundo (20 millones de habitantes) podrás sentir la pasión mexicana, saborear su gastronomía de mil maneras diferentes y sorprenderte con lugares tan emblemáticos como el Zócalo, la plaza de Garibaldi (donde decenas de mariachis esperan a tocar su serenata), el Paseo de la Reforma, Coyoacán (con el espíritu de Frida Khalo en cada esquina) o los barrios más cool como La Condesa o la Zona Rosa. Os sorprenderá.

Su gastronomía internacionalmente reconocida

Si de algo mexicano se ha ido impregnando el mundo entero es de su comida. Ha llegado a rincones de la Tierra inimaginables pero, sin duda, no hay mejor lugar para saborearla que México.

Declarada Patrimonio de la Humanidad inmaterial por la Unesco, la despensa mexicana goza de unas materias primas inigualables que han sabido mezclar y elaborar para dar como resultado hitos culinarios tan exquisitos como las enchiladas, el mole poblano, el guacamole, la cochinita pibil y una lista interminables de platos, sabores y olores únicos de este país. Todo un deleite gastronómico que pondrá en pie todos los sentidos.

Oaxaca y Chiapas, tradición y encanto 

Alejados del circuito turístico ‘oficial’ en estos lugares encontramos el México más tradicional y profundo. En el estado de Oaxaca, salpicado por pequeñas aldeas indígenas, hasta hace poco aisladas, encontramos una de las capitales virreinales con más encanto y vitalidad del país (la ciudad de Oaxaca) y una costa, con Puerto Escondido como punto principal, idolatrada por surfistas y mochileros. Todo un conjunto de naturaleza exultante donde arraigadas vidas indígenas, espectaculares ruinas prehispánicas y pueblos artesanos conforman un equilibrio perfecto.

Oaxaca, capital del estado

Un poco más allá de Oaxaca, cerca de la frontera con Guatemala llegamos a Chiapas, tierra de pinares, bosques lluviosos, valles productores de café y viejas ciudades virreinales es una maravilla para el viajero amante de las costumbres, la cultura y la vida cotidiana. San Cristóbal de las Casas, Tapachula o las espectaculares ruinas de Palenque son algunos de los lugares imprescindibles que visitar.

Ruinas mayas en Palenque

Inmensas puestas de sol en Acapulco y Puerto Vallarta

Aquí todo es posible, se puede bucear, surfear gigantescas olas de color aguamarina, avistar ballenas jorobadas, explorar lagunas, montar en bicicleta al borde de un acantilado, montar a caballo o simplemente pasear y observar el trasiego de visitantes que abarrotan uno de los principales destinos turísticos del mundo.

Acapulco

Se puede pasar una semana ‘casi’ desconectado en una casa de huéspedes en primera línea de playa o disfrutar en un lujoso hotel de primera. Que cada uno elija su ritmo.

Fondos marinos únicos en Cozumel e Isla Mujeres

La costa caribeña mexicana está bordeada por la segunda barrera de coral más extensa del planeta, después de la australiana. Desde México hasta Honduras más de 6.000 km de corales recorren las costas de América Central aportando una gran riqueza marina a las templadas aguas de este mar.

Baños con tortugas, Riviera Maya

La isla de Cozumel posee uno de los fondos marinos más bellos del planeta idóneo para bucear y ‘snorkelear’ (como se dice allí). En Isla Mujeres también se puede descubrir toda la riqueza animal y floral que vive bajo el agua, siendo las tortugas su principal atractivo. Además, cerca del archipiélago se encuentra el MUSA, Museo Subacuático de Arte que podréis visitar buceando o haciendo snorkel.

MUSA, Museo Submarino de Cancún, México

Ambas islas se encuentran muy cerca de Cancún y Puerto del Carmen desde donde a diario salen barcos dirigidos a sendos archipiélagos para disfrutar de sus maravillas marinas.

El corazón desconocido de México, Guadalajara y Morelia

Esta zona, algo ignorada por los viajeros, es uno de los lugares más bellos del centro de México con una arquitectura virrenial exquisita, cuna del tequila, ciudades animadas y un Santuario único, el de las mariposas Monarca. Hay lagos, cascadas, cadenas montañosas y un campo muy trabajado con espectaculares maizales y plantaciones de aguacate y agave.

Como urbes destacan Guadalajara, extensa pero modesta en dimensiones en comparación con el D.F., capital del estado de Jalisco y del tequila merece un paseo por sus calles, un domingo por ejemplo cuando las familias salen a la calle, los museos son gratis y se siente la vida mexicana en su más puro y auténtico estado. Morelia, capital del estado adyacente de Michoacán destaca por su arquitectura colonial, su ambiente joven y moderno y por su cercanía al hogar durante el invierno de millones de mariposas, el Santuario de Mariposas Monarca.

¿Alguna razón más para conocer este maravilloso y fascinante país?

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