¡Atención viajeros! Aquí está Nueva York, la ciudad de los rascacielos, del cine, del arte, de las prisas, de la moda, de las tendencias más vanguardistas y capital del mundo si hubiera que elegir una. Si no la conocéis cuando lleguéis allí os parecerá que sí y si ya habéis tenido el placer de pasear por sus calles estaréis locamente enamorados y con unas irresistibles ganas de volver porque Nueva York engancha, atrapa y te obliga a pensar en ella como en el más pasional y profundo de los idilios. Prueba o repite, no hay excusas.

Manhattan, Nueva York

La isla de Manhattan lleva años conquistando los corazones de los que la visitan. Es difícil no reconocerla y es uno de esos lugares en los que aún no habiendo pisado sus calles, tienes la impresión de haber estado antes. Son bastantes los lugares emblemáticos de esta ciudad de más de 8 millones de habitantes que la hacen inconfundible, desde los más clásicos e imprescindibles que no debes perderte, hasta los menos transitados y secretos. Nueva York es un monstruo urbano insomne y ajetreada las 24 horas del día donde hay un rincón para cada gusto:

Times Square y su hipnótica iluminación

Una estampa que define a la perfección este movimiento constante es Times Square. Coronada por sus famosos carteles luminosos, el lugar donde confluyen la 42, la 7ª avenida y el comienzo de la famosa calle de los teatros y musicales, Broadway (la calle más larga de la ciudad con 33km), es un auténtico derroche de luces y neones de colores que si miras mucho rato te ciegan.

Todo en Times Square es desmesurado a la par que fascinante, sus anuncios gigantescos, los megastores de las más conocidas marcas comerciales de ropa, las franquicias de fast food que podrían alimentar a todo un continente, la tienda de M&M’s World donde hay reservas de estos famosos cacahuetes de chocolate para tres o cuatro vidas en caso de alarma nuclear, y los personajes más frikis y conocidos de la ciudad como el famoso ‘Naked Cowboy’ siempre amenizando con su presencia el ir y venir de las multitudes.

Times Square, Nueva York

El Empire State, el favorito de King Kong

El Empire State es a Nueva York lo que la Torre Eiffel a París, un símbolo. Situado en la intersección de la Quinta Avenida con la West 34th Street lo mires por donde lo mires impresiona, desde abajo, desde arriba, desde el edificio de enfrente…sus 381 metros son los más fotografiados y adorados de todo Manhattan. Lo ideal para verlo desde las alturas es subir al Top of the Rock del Rockefeller Center desde donde conseguiréis las mejores instantáneas del emblemático rascacielos.

Empire Estate Building, Nueva York

Los taxis, patrimonio de la humanidad neoyorquina

No se entendería Nueva York sin uno de estos vehículos apareciendo en el fondo de una foto. Hay cientos, qué cientos, miles, alrededor de 14.000 de estos míticos coches amarillos que nunca están libres pero que recorren las calles de la Gran Manzana a todas horas.

Taxis en Times Square, Nueva York

Puente de Brooklyn, el puente de los puentes

Es el más famoso de los puentes de Nueva York y otro de los distintivos de la ciudad. Ha sido durante 20 años el puente colgante más largo del mundo y el primero en construirse con cables de acero, algo muy innovador en el momento. Se puede cruzar andando, en bici o en coche y une la isla de Manhattan con el barrio de Brooklyn. Muy presente en la cultura popular por su protagonismo en películas y series ha sido testigo de reencuentros, besos apasionados e incluso persecuciones…Cruzarlo y observar desde la otra orilla el skyline neoyorkino es una de las cosas imprescindibles en tu viaje.

Puente de Brooklyn, Nueva York

Central Park, el jardín de la ciudad

Este parque es el pulmón de Nueva York, un oasis de tranquilidad que recibe al año 25 millones de visitantes. Es famoso por sus praderas, sus ardillas, la placa honorífica de Strawberry Fields en honor a John Lenon, sus lagos, los picnics, su pista de hielo en invierno y sus paseos en carro de caballos. Es otro de los protagonistas de series, películas y televisión. Paseo obligatorio.

Central Park, Nueva York

Sus barrios, los más famosos del mundo

Los neighborhoods de Nueva York suenan en el mundo entero. Están los clásicos de siempre como Chinatown, Harlem, Little Italy o Chelsea por los que pasareis sí o sí, ya que albergan algunas de las atracciones más destacadas de la Gran Manzana. Pero también están los más cosmopolitas y bohemios a los que habría que prestarles una mayor atención más allá de los circuitos turísticos.

Es en estos barrios donde se respiran los aires locales y donde te puedes sentir como un verdadero neoyorquino. El Soho, con sus galerías de arte, tiendas de diseñadores y lofts, Tribeca con su arquitectura de ladrillo rojizo y sus inconfundibles tanques de agua en la azotea o Nolita, la nueva Little Italy, son algunos de los distritos por los que deberás pasear y además sentarte a la mesa de alguno de sus restaurantes.

Las hamburguesas, con denominación de origen

En Nueva York se puede encontrar una comida de cada lugar. En cualquiera de sus barrios a la hora de la comida o la cena puedes llegar a la mesa y degustar cualquier exquisitez culinaria de la gastronomía mundial. Algunos de los mejores restaurantes y chefs del mundo se encuentran en en esta ciudad haciendo las delicias de los más ‘foodies’.

Pero sin duda, si algo es patrimonio único y exclusivo son las hamburguesas. Te puedes comer (y por supuesto fotografiar) desde la más sofisticada y gourmet hasta la más económica y deliciosa sin necesidad de pasar por la franquicia del payaso o el rey del whopper. De las gourmet nos quedamos con las de P.J. Clarke’s, de las ‘low cost’ con Shake Sack o Five Guys, amazing.

Hamburguesas Shake Shack, Nueva York

Edificio Chrysler, el rascacielos art decó

Es uno de los rascacielos más bonitos de Nueva York inaugurado en 1930. Destaca sobre todo su parte de arriba en la que la ornamentación se hizo a base de los tapacubos de los coches Chrysler de la época y cada esquina replica los radiadores de estos mismo coches. Es un auténtico ejemplo de la arquitectura art decó que fue el edificio más alto de la ciudad hasta que se construyó el Empire State. De los 25 rascacielos de Nueva York, el edificio Chrysler fue elegido el rascacielos más bonito de la ciudad.

Edificio Chrysler, Nueva York

La Estatua de la Libertad, sí y no

Pocos se sorprenden al verla ya que es mucho más pequeña de lo que parece en las películas y es de un no muy bonito color verdoso. Es más el significado que la escultura en sí pero hay que verla. Una buena manera de conocerla (y gratis) es cogiendo el ferry que se dirige a Staten Island. No para en la estatua pero pasa muy cerca desde donde se puede contemplar y fotografiar a la perfección además de obtener una de las mejores panorámicas del skyline neoyorkino.

Estatua de la Libertad, Nueva York

Edificio Flatiron, el tatarabuelo de los rascacielos

Este es uno de los rascacielos centenarios de Nueva York. Fue durante una época uno de los edificios más altos de la ciudad y supuso toda una revolución debido a su ‘novedosa’ y cuanto menos, curiosa, forma aerodinámica.

En los inicios los neoyorquinos apostaban cuán lejos llegarían los escombros cuando el viento lo derrumbara. Lo que no sabían es que estaba todo estudiado y nada más lejos de la realidad, ya que su estructura provoca que el viento haga un efecto túnel perfecto que fue aprovechado por los hombres de los años 20 para observar cómo las faldas de las mujeres volaban a su paso por los aledaños del edificio.

Edificio Flatiron, Nueva York

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