Las primeras vacaciones del año acechan y con ellas ese ansiado descanso que deseamos casi desde el mismísimo día que acabaron las navidades. La Semana Santa es ese momento de los primeros baños en el mar, de las últimas nieves del invierno, de pasear por las calles vacías de nuestra propia ciudad y de los primeros olores a primavera. Quien más o quien menos podrá hacer un paréntesis en su rutina, algunos, los cuatro días oficiales, otros, abusones suertudos, cuadrarán fechas para pegarse un auténtico festival vacacional. Para unos y para otros hay planes infinitos, aquí os dejamos algunos.

Fuerteventura, Islas Canarias, España

ESCAPADAS PARA 3-4 DÍAS (por menos de 500€)

Barcelona, siempre a la vanguardia

Empezamos sugiriéndoos una ciudad que lo tiene todo, playa, cultura y asfalto para patear: Barcelona. La capital de Gaudí reúne los ingredientes perfectos para un buen menú de Semana Santa, vanguardista y cosmopolita. A golpe de paseo desde la mítica playa de la Barceloneta, pasando por cada uno de sus míticos barrios como el Born, el Gótico, Gràcia o el Raval y hasta el altísimo Tibidabo, Barcelona brinda al viajero un sin fin de monumentalidades que no le dejaran indiferente.

La Sagrada Familia, el parque Güell, la casa Batlo, el Mercado de la Boquería o la bonita Plaza de España son algunos de los lugares fijos que visitar. Pero entre unos y otros, tan sólo caminando, descubriréis una ciudad extraordinaria. Y si tenéis un hueco entre paseo y paseo, os recomendamos una excursión a la bella localidad de Sitges, encantadora.

Parc Güell, Barcelona

Fuerteventura, playa hasta el infinito

Nos vamos de la península a uno de los paradisíacos archipiélagos canarios: Fuerteventura. Allí encontraremos playas infinitas como la de Cofete o Jandía, para surferos empedernidos como La Pared, blancas dunas como las de Corralejo, pueblos como Los Molinos donde el mar casi rompe contra sus casas y una naturaleza salvaje e intacta donde relajarse y disfrutar al máximo junto a una de las gastronomías más exquisitas y variadas de nuestro país. Irresistible.

Playa de Cofete, Fuerteventura

Lugo, Miño, tapas y ‘catedrales’ en las playas

Y ¿por qué no Galicia? Elegimos Lugo para pasar unos días de buen comer, naturaleza explosiva y pueblos con mucho encanto. Desde las pallozas de O Cebreiro, entrada del Camino de Santiago a la comunidad gallega, pasando por su espectacular costa cantábrica con playas tan famosas como la de las Catedrales y pueblos tan gallego-asturianos como Ribadeo, continuando por pequeñas villas con iglesias impresionantes como Mondoñedo, hasta su amurallada capital donde las tapas y su plaza de España son dos hitos inamovibles, Lugo es ‘calidade’.

Playa de las Catedrales, Lugo

Málaga, Semana Santa en estado puro

Ya se sabe que en Andalucía la Semana Santa es otro cantar y para quien quiera comprobarlo nos adentramos en la pureza y la pasión de las celebraciones en una de las ciudades más antiguas de España, Málaga. Aquí, además de vivir el fervor de las procesiones, entre paso y paso podremos disfrutar de una ciudad asombrosa con lugares tan destacados como la Alcazaba, la calle Larios, el Museo Picasso y por supuesto, sus antiguos barrios de pescadores, como Pedregalejo, donde darse un auténtico homenaje de pescaíto frito (espetos con denominación de origen).

Además, con tiempo para excursiones es de valorar una escapadita a Marbella parando por el camino en alguna de sus emblemáticas localidades como Torremolinos, Benalmádena o Fuengirola. Viaje redondo.

Catedral de Málaga

PARA 6-7 DÍAS (por menos de 1.000€)

Suiza, suprema

Pueblos y ciudades sacadas de un cuento y una naturaleza desbordante conforman un país tan pequeño como inmenso. Podría decirse que Suiza tiene cuatro capitales, cada cual más bella. Berna, Zurich, Lausana y Ginebra conforman el cuarteto perfecto digno de una visita. Junto a este delirio urbano los Alpes se encargan de enmarcar este país en un cuadro de museo en el que nos encontramos auténticos paisajes de Heidi.

A nuestro paso nos toparemos con localidades de ensueño como Lucerna o Locarno, pueblos encantadores como Gruyeres, Friburgo, Grimentz o Zermatt, valles, lagos y picos montañosos esquiables con sabor alemán, francés e italiano. Y acompañando todo esto las fondues y el chocolate harán de tu viaje un planazo.

Lucerna, Suiza

Sicilia, mamma mía

Los amantes de la mitología, el arte antiguo y las películas de ‘El Padrino’ perderán la cabeza en Sicilia, una isla mediterránea con mucho simbolismo y carácter. El arte y arquitectura grecolatina impregnan toda la isla, Agrigento, Erice, Siracusa, Morgantina, Segesta, Selinute y un largo etcétera de pequeños y fascinantes pueblos son muestra de ello. Y su capital, Palermo, decadente, evocadora e intrigante, aún esconde ciertos asuntos turbios que conviven con la historia más mística y mitológica. Para disfrutar todo este arte y sentirlo lo suyo es recorrerla en coche en un road trip inolvidable.

Puerto de Cefalú, Sicilia, Italia

SIN PROBLEMAS DE AGENDA (por menos de 2.000€)

Chicago, meca de los amantes de la arquitectura

Y si os gusta la modernidad, la arquitectura urbana vertical y el carácter americano, no podéis dejar de conocer Chicago. Dicen de la ciudad del viento que tiene el skyline más espectacular de EEUU y que si no te haces un selfie con The Bean (la escultura metálica en forma de judía que refleja parte de la ciudad) es como si no hubieras estado. Aquí se inventaron los rascacielos y nació el jazz y la música house.

Chicago

No debéis dejar de visitar el Millenium Park, el Instituto de Arte de Chicago, la Milla Magnífica (shopping a tope), la línea de metro L, el alternativo barrio de West Loop (hipster donde los haya) y por supuesto el Lago Michigan y sus playas, es tal la extensión de agua que en ocasiones se generan ¡olas! Y una obligación más: probar uno de sus hitos culinarios, las pizzas de masa gruesa.

The Bean, Millenium Park, Chicago

México D.F, caóticamente fascinante

Fuera prejuicios e ideas preconcebidas, la capital mexicana es un portento, es una ciudad enorme, enérgica, viva, con un trajín cultural vibrante que a la vez es caótica y desordenada.

En la tercera ciudad más poblada del mundo (20 millones de habitantes) podrás sentir la pasión mexicana, saborear una gastronomía declarada patrimonio inmaterial de la humanidad y sorprenderte con lugares tan emblemáticos como el Zócalo, la plaza de Garibaldi (donde decenas de mariachis esperan a tocar su serenata), el Paseo de la Reforma, Coyoacán (con el espíritu de Frida Khalo en cada esquina) o los barrios más cool como La Condesa o la Zona Rosa. Amarás esta ciudad.

Plaza del Zócalo, México D.F

La Habana, espléndida

Nunca un lugar tan decadente fue tan bello. Sus históricos barrios, su malecón, sus playas caribeñas y una gastronomía que te remueve las entrañas hacen de La Habana un lugar excepcional. Su casco antiguo, La Habana Vieja, aunque ahora algo deteriorado, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y recoge el testimonio de varias épocas y la herencia colonial española en su arquitectura y sus calles.

Hay infinidad de lugares que visitar pero destacaríamos sus tres emblemáticas plazas, la de la Catedral, la de Armas y la Plaza Vieja. Pasear por sus callejuelas al ritmo de la música que se toca al aire libre, tomar unos mojitos en la mítica ‘Bodeguita’ donde Hemingway disfrutó lo suyo, andar por la calle del Obispo, recorrer el malecón, el Parlamento, la Plaza de la Revolución y visitar el Morro son sólo algunas de las cosas que no debéis dejar de hacer. Un delirio.

La Habana, Cuba

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